Una preocupante situación se denunció la tarde de ayer en el municipio de San Luis por parte de promotores turísticos y del Concejo Municipal, al encontrarse que unas personas cerraran el paso de la desembocadura de la quebrada La Tebaida al río Samaná con diferentes obstáculos, entre ellos, con alambre de púa, generando gran peligro para los turistas que acostumbran a realizar diversas actividades de rafting y de canotaje sobre esta fuente hídrica.
Arnulfo Berrío, líder ambiental y social de la localidad, promotor de Pantágoras Nature Tours, mostró su preocupación por esta situación y llamó la atención con una reflexión inicial: «Después de superar todo tipo de violencias, de demostrar que somos una comunidad resiliente que nos preparamos y surgimos como gremio promoviendo el turismo de naturaleza en pandemia, después de haber demostrado que San Luis es Naturaleza, Aventura y Cultura nos aparecen estas personas alegando que el Río Samaná Norte es de ellos y que la quebrada la Tebaida también les pertenece y acto seguido cercan con alambre de púas un bien de uso público en el cual pretenden un cobro como quien extorsiona por poder habitar el territorio».
Desde la San Luis Antioquia Red Turística le piden a las autoridades competentes tomar cartas en este asunto que pone en peligro la actividad turística y a los operadores locales y a los visitantes: «pensar que lo público es privado y que cualquiera puede cometer el delito de cooptar la movilidad, el derecho al trabajo y revictimizar a víctimas que están tratando de sacar sus proyectos de vida adelante, nos pone en una situación de peligro y de zozobra que no podemos tolerar».
También, desde el Concejo Municipal de San Luis, expresaron su preocupación frente a los hechos ocurridos, donde, según la información conocida, algunos turistas que practicaban la actividad de rafting habrían sido objeto de amenazas e intimidaciones, además de encontrar obstáculos al paso por el río mediante la instalación de un alambre de púas.
«Hacemos un llamado respetuoso a los propietarios de predios ribereños y a la comunidad en general para que promuevan el respeto, el diálogo y la sana convivencia, contribuyendo a la protección de nuestros recursos naturales y al disfrute responsable de los ríos y quebradas de nuestro municipio», expresaron.
Argumentan la situación diciendo que de conformidad con el artículo 677 del Código Civil colombiano y el artículo 2.2.3.2.2.2 del Decreto 1076 de 2015, las aguas que fluyen por cauces naturales son, por regla general, bienes de uso público, sin perjuicio de las excepciones previstas en la ley. «Por ello, invitamos a la ciudadanía a actuar con responsabilidad, respetar el marco legal vigente y evitar acciones que puedan poner en riesgo la integridad de las personas o afectar el uso público de estos espacios naturales».
Añadieron que: «Reiteramos nuestro compromiso con la convivencia pacífica, el respeto por la legalidad, la protección de nuestro patrimonio natural y el fortalecimiento del turismo responsable como una oportunidad para el desarrollo de San Luis. Nuestros ríos y quebradas son patrimonio natural que debemos cuidar y disfrutar con respeto», puntualizaron.
El caso llama atención especial, porque además de la conchudez de quienes realizaron el cerramiento, se evidencia un peligro latente con el alambre de púas. Donde llegue a pasar por este punto alguna persona que esté practicando rafting o canotaje, las lesiones que se puede llegar a causar son indescriptibles, o donde uno de esos alambres se suelte y quede a la intemperie en el río, será un arma latente, expuesta para los turistas que visiten esta reserva natural.
Se espera que las autoridades tomen cartas prontas y urgentes en este asunto y se conserven nuestros recursos naturales libres y al servicio de todos.


















































