La resistencia en el agua, el tiro con cerbatana, la lucha tradicional y las carreras con canastos agrícolas hicieron parte de las prácticas que protagonizaron los quintos Juegos Deportivos Indígenas de Antioquia los cuales se realizaron del 6 al 10 de octubre, en Dabeiba, punto de encuentro de más de 600 deportistas mayores de 16 años, provenientes de 32 municipios del departamento.
La competencia reunió modalidades deportivas convencionales y prácticas ancestrales que hacen parte de las expresiones culturales de los pueblos indígenas. Entre ellas se encuentran el tiro con arco y flecha, el atletismo ancestral, la trepada al árbol, la pelota de trapo, el marrano encebado, las carreras en costal y la lucha tradicional indígena, tanto femenina como masculina.
La programación también tuvo fútbol, microfútbol, billar, ajedrez y juegos tradicionales como parqués, dominó y cartas. A estas actividades se sumó una agenda cultural y de integración para que las delegaciones compartieran sus costumbres, fortalecieran sus vínculos y encontraran en el deporte un espacio de encuentro entre comunidades.
La inauguración se realizó el martes pasado mediante una ceremonia que incluyó cantos, danzas tradicionales, entrega de uniformes y un ritual de armonización indígena, como apertura de cinco días de competencias y actividades colectivas.
Esta edición corresponde a la fase final departamental, que se desarrolló después de las jornadas eliminatorias realizadas en 2025 en Mutatá y en el resguardo Karmata Rúa, en Jardín. De allí surgieron los deportistas que compitieron por sus delegaciones en Dabeiba.
La organización de los Juegos contó con una inversión cercana a los 1.200 millones de pesos, aportados por la Gobernación de Antioquia, Indeportes Antioquia y la Organización Indígena de Antioquia (OIA).
El encuentro buscó contribuir al bienestar, la convivencia y la integración de los pueblos indígenas, reconociendo las prácticas tradicionales como parte de su patrimonio cultural, enmarcado en las acciones departamentales para fortalecer el gobierno propio y las expresiones culturales de los pueblos Embera Chamí, Embera Dóbida, Embera Eyábida, Senú, Gunadule y Nutabe, originarios de Antioquia.
En Dabeiba, el deporte se convirtió así en un escenario donde la competencia comparte protagonismo con la memoria, las tradiciones y la posibilidad de estrechar los lazos entre los territorios indígenas del departamento.




















































