El arte contemporáneo, los saberes locales y las distintas formas de habitar el territorio serán parte de las conversaciones que darán forma a la Bienal Internacional de Arte de Antioquia y Medellín (BIAM) 2027. Como parte de su preparación, el equipo curatorial puso en marcha la Ruta BIAM, una iniciativa que busca escuchar y reconocer las expresiones culturales de las subregiones antioqueñas.
Según informaron, el recorrido ya incluyó visitas a El Retiro, El Carmen de Viboral, La Ceja del Tambo, Santa Fe de Antioquia, Titiribí, Jericó y Jardín, y próximamente llegará a Urabá. En cada territorio, el propósito es establecer conexiones con artistas, gestores, instituciones y comunidades para identificar experiencias y procesos que puedan aportar a la construcción de la bienal.
La propuesta se articula alrededor del eje curatorial “Cohabitar Mundos Comunes”, que plantea una reflexión sobre los vínculos entre el arte, el territorio, el conocimiento y las múltiples maneras en que las personas comparten y transforman los espacios que habitan.
Desde esta perspectiva, la BIAM busca ampliar su alcance más allá de Medellín y promover un diálogo entre las prácticas artísticas contemporáneas y las realidades de los municipios. La Ruta BIAM permitirá al equipo curatorial acercarse a las particularidades culturales de Antioquia y reconocer la diversidad de sus comunidades.
La próxima edición se realizará durante el primer semestre de 2027 y tendrá como sede central el Museo de Arte Moderno de Medellín (MAMM). El circuito también incluirá otros espacios culturales de la capital, como el Museo de Antioquia y el Palacio de la Cultura Rafael Uribe Uribe, según informó Roberto Rave Ríos, director del Instituto de Cultura y Patrimonio de Antioquia (ICPA).
La dirección artística estará a cargo de Harold Ortiz, junto con los curadores Sara Garzón y Juan Pablo García Sossa, de Colombia; Amanda Sroka, de Estados Unidos, y Claudia Segura, de España.
Con esta ruta, la BIAM avanza en la construcción de una plataforma que busca poner en relación las experiencias artísticas locales con escenarios más amplios del arte contemporáneo, reconociendo a los territorios como participantes activos en la creación de nuevas conversaciones culturales.



















































