Un águila coliblanca y un gallinazo se recuperan en el Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre (CAV) de Cornare después de sobrevivir a lesiones causadas por perdigones. Los dos casos, registrados en El Retiro y Rionegro, hacen parte de una situación que preocupa a la Corporación, pues durante el último año, cinco aves han ingresado al centro con heridas ocasionadas por disparos.
Según informó la autoridad ambiental, el águila coliblanca fue encontrada por la comunidad en una zona rural de El Retiro. El animal no podía volar y presentaba una lesión en una de sus alas. La valoración realizada por los profesionales del CAV permitió establecer que tenía una fractura en el húmero del ala derecha y múltiples lesiones perforantes producidas por perdigones.
Para atenderla fue necesario realizar una cirugía ortopédica y posteriormente una segunda intervención para extraer los proyectiles.
Una situación similar se presentó en Rionegro con un gallinazo que llevaba cuatro días en el mismo lugar sin poder volar. Tras recibir el reporte, un equipo de Cornare se desplazó hasta el sitio y realizó el rescate.
El ave llegó al CAV con una condición corporal muy baja y deshidratación moderada a severa. También presentaba múltiples heridas perforantes en el esternón. Las radiografías confirmaron la presencia de lesiones causadas por perdigones.
Después de las intervenciones quirúrgicas, ambas aves permanecen en las áreas de rehabilitación del CAV, donde reciben atención y seguimiento profesional. Si su evolución continúa favorablemente, pasarán a la jaula de vuelo para recuperar su condición física y fortalecer sus habilidades antes de evaluar un eventual regreso a la naturaleza.
Los registros recientes corresponden a animales provenientes de El Retiro, Rionegro, San Rafael y San Vicente, y han llevado a Cornare a insistir en la necesidad de evitar el uso de armas contra la fauna silvestre.
Camilo Muñoz Collazos, coordinador del CAV de Cornare, explicó que cada caso implica un proceso de atención que puede ser complejo y que no siempre termina con el regreso del animal a su hábitat: “Nos preocupa que este tipo de situaciones sigan presentándose y que todavía haya personas que recurran a los disparos cuando se encuentran con fauna silvestre. Cada animal que llega herido al CAV como consecuencia de estas prácticas debe atravesar un proceso de atención y recuperación que en algunos casos puede ser complejo, además de enfrentar el riesgo de no volver a su entorno natural”.
La Corporación señaló que entiende que existen situaciones de conflicto entre las comunidades y la fauna, particularmente cuando los animales ingresan a viviendas, predios productivos u otros lugares donde se desarrollan actividades humanas.
Sin embargo, el llamado es a buscar alternativas antes de recurrir a acciones que puedan causarles heridas o la muerte. Cornare ofrece acompañamiento para evaluar cada situación y determinar las medidas más adecuadas para manejar estos encuentros.
La comunidad puede reportar oportunamente estos casos a la línea de atención de emergencias 321 781 13 88, para permitir la intervención de los profesionales y aumentar las posibilidades de recuperación de los animales.

















































