La alerta de la comunidad permitió que dos zorros grises recibieran atención especializada y, cinco meses después, regresaran a un entorno natural. Los animales fueron encontrados en una zona rural de El Retiro cuando tenían aproximadamente tres meses, sin la compañía de sus padres y con signos de afectación en su estado físico.
El reporte ciudadano llegó a la línea de emergencias con fauna silvestre de Cornare, que activó el protocolo de rescate y trasladó a los individuos al Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre (CAV). Al ingresar, presentaban baja condición corporal y deshidratación moderada, condiciones que fueron atendidas durante la fase inicial de estabilización.
Con su recuperación física, los zorros pasaron al área de rehabilitación, donde el equipo de zootecnistas, biólogos y operarios desarrolló un proceso de crianza asistida de aproximadamente cinco meses. El objetivo era que adquirieran las habilidades que, por su edad, todavía debían aprender de sus progenitores.
Durante este proceso, los animales aprendieron a buscar alimento y refugio, identificar amenazas y reconocer posibles depredadores. También se trabajó en el mantenimiento de la distancia con los seres humanos, una conducta necesaria para facilitar su adaptación a la vida silvestre y reducir el riesgo de conflictos con las comunidades.
El proceso concluyó con la liberación de ambos ejemplares en una Reserva Natural de la Sociedad Civil localizada en El Retiro. La acción fue posible mediante la articulación entre Cornare y la Fundación Natura, que permitió identificar un lugar con condiciones adecuadas para su retorno a la naturaleza.
Camilo Muñoz Collazos, coordinador del CAV de Cornare, destacó el papel de esta especie en los ecosistemas y advirtió sobre las amenazas que enfrenta. “El zorro gris es muy importante para nuestros ecosistemas y lamentablemente es muy común que ingresen al CAV para procesos de recuperación y rehabilitación. En lo corrido de este año ya hemos recibido 23 individuos de esta especie, la mayoría de ellos a causa de atropellamientos”, señaló.
Los ataques de animales domésticos, el cautiverio y el envenenamiento también representan riesgos para los zorros grises. Ante estas situaciones, Cornare recomendó no manipular a los animales y comunicarse con las autoridades ambientales para que personal especializado determine el procedimiento adecuado.























































