Rionegro dio un paso decisivo hacia una movilidad más ordenada, eficiente y equitativa. Con la firma de un Acuerdo de Voluntades entre la Administración Municipal y las empresas transportadoras, el alcalde Jorge Humberto Rivas anunció el inicio del proceso de reestructuración del sistema de transporte público colectivo, una apuesta de ciudad construida desde el diálogo, el rigor técnico y la participación de todos los actores del sistema.
Según informaron, el acuerdo marca el comienzo de una transformación necesaria, respaldada por un diagnóstico técnico profundo que evidenció desafíos estructurales del modelo actual, como la superposición de rutas, la baja cobertura en sectores periféricos, la ineficiencia operativa y una alta concentración de la demanda: hoy, el 80 % de los usuarios se moviliza en solo el 20 % de las rutas. El análisis se fundamentó en más de 1.700 encuestas a hogares, modelos de transporte y un amplio proceso participativo.
La hoja de ruta definida por la Administración Municipal priorizaría una implementación gradual y responsable, evitando cambios abruptos que afecten a los usuarios y al sector transportador. El proceso contempla una transición progresiva del sistema tradicional hacia esquemas de mayor complejidad operativa, acorde con el crecimiento urbano y la demanda futura del municipio, con seguimiento permanente y ajustes continuos.
Destacaron que entre los primeros pasos del plan sobresale la integración con la Nueva Terminal de Transporte, la creación de estaciones cabecera, la inversión en paraderos y la planificación de la infraestructura necesaria para soportar el nuevo modelo. Estas decisiones son el resultado de un proceso de concertación amplio, que incluyó más de 31 espacios de diálogo con más de 1.000 ciudadanos, además de mesas de trabajo con empresas transportadoras, conductores y propietarios.
Desde la administración municipal afirmaron que con este acuerdo histórico, Rionegro demuestra su compromiso con una movilidad pensada para las personas, que fortalece el desarrollo urbano, mejora la calidad de vida y proyecta al municipio hacia un sistema de transporte más moderno, sostenible e incluyente.






















































