
Cada bolsa de basura que llega a las manos de un operario de aseo debería contener únicamente residuos correctamente separados. Sin embargo, en Guarne la realidad está siendo distinta y las consecuencias ya están dejando huellas permanentes en quienes diariamente trabajan para mantener limpio el municipio.
La Empresa de Servicios Públicos de Guarne alertó sobre una preocupante situación derivada de la disposición incorrecta de residuos peligrosos, especialmente agujas y jeringas que están siendo depositadas en bolsas convencionales y puntos destinados para residuos ordinarios.
Uno de los casos más recientes ocurrió en la vereda Toldas, donde un trabajador sufrió un accidente laboral tras pincharse con una aguja escondida entre los desechos domésticos. El incidente activó de inmediato los protocolos de atención y el acompañamiento por parte de la Administradora de Riesgos Laborales (ARL).
La problemática, sin embargo, no es nueva. En la vereda Alto de La Virgen, los operarios han encontrado en repetidas ocasiones elementos cortopunzantes mezclados con residuos comunes, exponiendo constantemente su integridad física.
Uno de los trabajadores afectados ya había vivido una situación similar años atrás. Aquel accidente le dejó una secuela permanente: la pérdida de movilidad en uno de los dedos de su mano, una consecuencia que hoy sirve como recordatorio del impacto que puede tener una acción aparentemente simple como desechar incorrectamente una aguja.
Frente a esta realidad, la Empresa de Servicios Públicos hizo el recordatorio de que los residuos biológicos como agujas, jeringas, lancetas y medicamentos vencidos deben entregarse únicamente en los programas de recolección posconsumo disponibles en hospitales, centros médicos y farmacias autorizadas.
De igual forma, pidió a la comunidad adoptar medidas preventivas con otros residuos peligrosos, como vidrios rotos y cerámicas quebradas, los cuales deben empacarse en recipientes resistentes y debidamente identificados con la palabra “PELIGROSO”.
Las autoridades sanitarias han insistido en que la adecuada gestión de estos residuos es una responsabilidad compartida que protege tanto a los trabajadores del servicio de aseo como a toda la comunidad y al medio ambiente.
Desde Guarne, el mensaje es claro: detrás de cada ruta de recolección hay personas que diariamente arriesgan su integridad para prestar un servicio esencial. Un acto tan sencillo como separar correctamente los residuos puede evitar accidentes, prevenir enfermedades y salvar vidas.




















































