Mientras millones de colombianos se preparan para acudir a las urnas, desde Rionegro se coordina una operación silenciosa pero determinante para garantizar que la jornada electoral transcurra con tranquilidad en Antioquia, Chocó y Córdoba.
El Comando Aéreo de Combate No. 5 (CACOM 5) activó un robusto dispositivo operacional en el marco del Plan Democracia, integrando tecnología de última generación, aeronaves especializadas y personal altamente capacitado para proteger la institucionalidad y fortalecer la seguridad ciudadana.
La estrategia combina vigilancia aérea permanente, operaciones de inteligencia y trabajo articulado con las demás autoridades encargadas de preservar el orden público durante la segunda vuelta presidencial.
Para ello, la Fuerza Aeroespacial Colombiana dispone de Aeronaves Remotamente Pilotadas (ARP) y aviones C-208 Caravan equipados con sensores electroópticos e infrarrojos (FLIR), herramientas tecnológicas que permiten observar amplias zonas del territorio y obtener información en tiempo real sobre corredores estratégicos y áreas de interés prioritario.
Según el ente de seguridad, el componente aéreo también incluye helicópteros UH-60 Black Hawk preparados para responder a diferentes escenarios. La versión Ángel atenderá emergencias médicas; la versión Halcón facilitará el transporte y la movilidad aérea; y la versión Arpía reforzará las labores de vigilancia y apoyo a las tropas desplegadas en tierra.
Además de las acciones operativas, la institución adelanta campañas pedagógicas mediante perifoneo aéreo y distribución de volantes en distintos municipios, promoviendo mensajes de confianza, participación y convivencia ciudadana.
Este esfuerzo hace parte de una estrategia nacional que busca proteger uno de los pilares fundamentales de la democracia: el derecho de los ciudadanos a elegir libremente a sus gobernantes en un ambiente seguro.
Desde Rionegro, una de las principales bases aéreas del país, la Fuerza Aeroespacial Colombiana mantiene su compromiso de apoyar a las autoridades del Estado y preservar las condiciones necesarias para que la democracia se ejerza con plena normalidad.






















































