Ante la inquietud presentada en los últimos días por varias personas que han visitado el salto del Buey en el que han manifestado su preocupación por el caudal y por el estado de los ríos Buey y el Piedras, donde se evidencia una rebaja sustancial en el caudal de sus fuentes, desde EPM explicaron esta tarde, cuales son esos motivos, y desmintieron las versiones de que la causa, sean las intervenciones que la empresa ha venido realizando desde tiempo atrás en estos dos ríos.
EPM explicó que la reducción de los caudales en los ríos El Buey y Piedras, en el Oriente Antioqueño, responde principalmente a las condiciones de sequía derivadas del fenómeno de El Niño y no a las obras que actualmente ejecutan, según explicó la empresa y también dieron a conocer los avances del proyecto de modernización de la captación de estas fuentes hídricas.
De acuerdo con la compañía, los registros climáticos muestran una disminución considerable de las lluvias en la región, situación que ha provocado un descenso natural en los caudales y una mayor variabilidad hidrológica. En particular, julio pasado, presentó uno de los niveles de precipitación más bajos registrados, escenario que obliga a reforzar las estrategias para garantizar el abastecimiento de agua potable.
Ante este panorama, EPM avanza en la construcción de infraestructura que permita administrar de manera más eficiente el recurso hídrico. Entre las obras más recientes se encuentra una captación provisional que facilita el paso controlado de agua entre los ríos El Buey y Piedras, mientras se desarrollan las soluciones definitivas contempladas dentro del proyecto.
La empresa explicó que esta infraestructura permitirá gestionar con mayor precisión los caudales autorizados por la concesión de aguas y optimizar el funcionamiento del sistema sin afectar las condiciones ambientales exigidas por la autoridad competente.
Como parte de la etapa de puesta en marcha, la operación ha requerido ajustes técnicos permanentes debido a la variabilidad natural de los ríos. EPM recordó que, luego del incremento temporal de los caudales ocasionado por algunas lluvias registradas a mediados de julio, declaró una contingencia el 20 de ese mes con el fin de mejorar el almacenamiento del embalse La Fe y adaptar la operación a las nuevas condiciones hidrológicas.
La empresa aseguró que mantiene un seguimiento constante sobre el comportamiento de ambas cuencas y que continúa ajustando la operación para cumplir los caudales ambientales establecidos por Cornare, procurando proteger los ecosistemas acuáticos y garantizar simultáneamente el suministro de agua para los usuarios del Valle de Aburrá, el Valle de San Nicolás y Rionegro.
Además de las obras de infraestructura, EPM informó que desarrolla medidas adicionales de monitoreo y gestión del recurso hídrico para enfrentar los efectos de la temporada seca y fortalecer la resiliencia del sistema de abastecimiento frente a escenarios asociados al cambio climático.
La entidad concluyó recordando su compromiso con la gestión sostenible del agua y aseguró que continuará informando de manera transparente a las comunidades, autoridades locales y organismos ambientales sobre el avance de las intervenciones y las acciones implementadas para proteger el recurso hídrico y garantizar la prestación del servicio.





















































