El Carmen de Viboral cuenta desde ahora con la Estación de Monitoreo Biológico y Ambiental (EMBA), un nuevo espacio físico y tecnológico que permitirá hacer seguimiento permanente a las condiciones ambientales y a la biodiversidad del territorio, con el propósito de fortalecer la conservación, anticipar riesgos y generar conocimiento para la gestión ambiental.
La estación fue entregada y activada oficialmente en la vereda Boquerón, del corregimiento La Chapa, a unos 2.550 metros sobre el nivel del mar. Dedes la Administración Municipal hicieron referencia a que su ubicación es estratégica debido a que allí convergen el Distrito Regional de Manejo Integrado (DRMI) Vihao Guayabal, el DRMI Cerros de San Nicolás y la Reserva Forestal Protectora Regional Cañones de los Ríos Melcocho y Santo Domingo.
La EMBA contará con herramientas para monitorear variables relacionadas con el clima, el agua, el aire y la fauna. Entre sus equipos se encuentran sensores ambientales, cámaras trampa, una estación meteorológica y GPS, además de una plataforma de datos en línea que permitirá consultar la información generada.
Agregaron que el proyecto también incorpora un componente de ciencia ciudadana, mediante el cual líderes comunitarios, jóvenes y docentes podrán participar en procesos de formación y convertirse en monitores ambientales activos.
La necesidad de contar con información permanente sobre esta zona quedó evidenciada, entre otros factores, por las emergencias climáticas registradas a comienzos de 2025, cuando se presentaron lluvias intensas y deslizamientos. De acuerdo con la información del proyecto, actualmente no existe un sistema de monitoreo permanente en este sector, por lo que la estación busca aportar datos que permitan anticipar riesgos y fortalecer la capacidad de respuesta.
El monitoreo está proyectado sobre al menos 200 hectáreas estratégicas y contempla la vinculación directa de 50 personas en procesos de formación y monitoreo comunitario, además de la capacitación de cinco grupos comunitarios o escolares por año.
La operación de la EMBA estará a cargo de las Secretarías de Turismo y Desarrollo Económico y de Agricultura y Medio Ambiente, que articularán las acciones relacionadas con conservación, conocimiento del territorio y aprovechamiento responsable de sus potencialidades.
La estación también se integra a la apuesta del municipio por el turismo científico y de naturaleza. Su ubicación y actividades podrán articularse con escenarios como el Mirador de La Florida y el sendero al Cerro de las Tres Cruces, generando nuevas posibilidades para conocer el territorio a partir de su riqueza natural.
Como parte de la infraestructura, la EMBA contará además con un mercadillo local que será entregado en comodato a la Junta de Acción Comunal del sector para su operación. Así, el espacio busca convertirse no solo en un punto de monitoreo ambiental, sino también en un lugar de encuentro y participación de la comunidad.
La estación generará información de utilidad para el municipio y para la subregión vinculada a los Distritos Regionales de Manejo Integrado, que comprende territorios de La Ceja, El Retiro, La Unión y El Carmen de Viboral.
Con su puesta en funcionamiento, el municipio busca avanzar hacia una gestión del territorio basada en información, monitoreo permanente y participación ciudadana, como herramientas para fortalecer la protección de los ecosistemas y la biodiversidad.

















































