El comerciante y Presidente del Concejo de Rionegro, Carlos Andrés Quintero Marín, advirtió que si los negocios de bares, restaurantes, discotecas y otros que prestan servicios de ese tipo a las personas no abren en uno, máximo en dos meses, entrarán en quiebra y por eso demandó de parte del gobierno nacional medidas de choque económico para ayudarles.“He hablado con muchos comerciantes de estaderos, restaurantes, Spa, entre otros, y están muy preocupados porque las ayudas que el gobierno ha anunciado no han sido efectivas para nosotros los comerciantes. Es decirnos que vayamos a un Banco a que nos presten para pagar la nómina, pero cuando se paga la nómina sin tener abiertos los negocios, cómo se libra ese dinero. Al día de hoy hay mucho comercio entrando en quiebra con casi dos meses paralizados, lo que son restaurantes, bares, discotecas, peluquerías, todo lo que tenga que ver con servicios para las personas”, expresó el dirigente.
Añadió que cree que el gobierno tiene que tener una medida más de choque con esos comerciantes que son los que más están llevando del bulto, porque tener un negocio cerrado, que acarrea unos gastos como nómina y arriendo, merece más atención. “En el caso nuestro como representante de muchos comerciantes y como Presidente del Concejo, vamos a enviar una carta al Presidente dándole algunas ideas de cómo nos puede ayudar a nosotros, porque un negocio cerrado es un negocio quebrado y la solución no está en decir que hagamos préstamos en los bancos. Creo que dentro de un mes deberíamos estar abriendo con unos protocolos muy estrictos, incentivando esos negocios para que puedan vender más con un programa de choque económico, para que estos comerciantes puedan salir nuevamente de esta crisis tan brava que tenemos hoy”.
Quintero Marín consideró que si los negocios siguen cerrados más de dos meses, lo que son bares, restaurantes, discotecas, todo lo que agrupe a personas, puede decir como comerciante que esos negocios van a quebrar.
Recordó que el problema social es grave por la cantidad de personas que dependen de estos negocios, los propietarios, los trabajadores y hasta los arrendatarios de los locales. “De mí solamente dependen unas 85 personas y si no tengo ingresos con qué les voy a pagar a los empleados. Si pido plata prestada para pagar a los empleados, es un capital que se va a perder, entonces no puedo hacerlo”, sostuvo.
Planteó que el gobierno nacional y los gobiernos municipales, tienen que ayudar más a los comerciantes, porque si no hay comercio, quién va a pagar impuestos a los municipios. “Estamos cumpliendo la cuarentena, pero si los negocios no abren en uno o dos meses, mínimo el 90% estarían quebrados».

















































