El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia en la mañana de ayer, 10 de agosto, también dejó una huella significativa en Antioquia. Aunque región no figura entre las zonas con mayores daños estructurales, el departamento mantiene activados sus mecanismos de gestión del riesgo y prepara capacidades de respuesta para apoyar a las regiones más afectadas, especialmente Chocó.
El Gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, informó que el número de municipios con algún tipo de afectación ascendió a 52. El balance departamental incluye daños en 352 viviendas, 61 instituciones educativas, 24 iglesias y siete sedes hospitalarias, además de afectaciones en algunas vías. Hasta los reportes disponibles durante la jornada del lunes se registraba una persona fallecida en Támesis y dos personas lesionadas.
La respuesta antioqueña no se ha limitado al territorio departamental. La Gobernación anunció el desplazamiento de equipos especializados hacia Chocó para apoyar las operaciones de búsqueda y rescate, mientras también se dispuso desde la noche de ayer de capacidad aérea para facilitar el traslado de personal y recursos hacia las zonas de más difícil acceso.
La solidaridad también comienza a tomar forma desde Medellín. Organizaciones sociales habilitaron puntos de acopio para recibir alimentos y elementos de primera necesidad destinados a las familias damnificadas. Entre los productos solicitados se encuentran agua, arroz, aceite, pasta, lentejas, fríjoles, garbanzos, alimentos enlatados, harina, panela, avena, leche y productos listos para el consumo. También se requieren artículos de aseo, pañales, toallas higiénicas, colchonetas y mantas. Las organizaciones han pedido no entregar medicamentos, ropa ni productos perecederos o vencidos para evitar dificultades logísticas.
Se han habilitado entre otros, puntos de recepción en la Fundación Arquidiocesana Banco de Alimentos de Medellín en Guayabal, en la Fundación Saciar, en Belén y en el local 9840 de la Terminal del Norte. También fue anunciada la campaña #ColombiaSeLevanta, impulsada por la Corporación Presentes y Proantioquia, para canalizar aportes económicos destinados a las personas afectadas.
La emergencia ha vuelto a poner en evidencia la importancia de contar con equipos especializados y preparados para intervenir en estructuras colapsadas. Medellín ya había demostrado esa capacidad durante los terremotos registrados en Venezuela en junio, cuando envió 22 especialistas, entre ellos 21 bomberos y un ingeniero, además de equipos especializados para búsqueda y rescate.
Pero mientras los equipos de emergencia se desplazan entre edificios destruidos, hospitales afectados y calles cubiertas de escombros, algunas historias empiezan a convertirse en símbolos de esperanza.
En Cali, una madre y su bebé de seis meses fueron encontrados con vida entre los restos de una estructura colapsada. Los rescatistas lograron llegar hasta ellos y sacarlos de la zona, en una de las escenas más conmovedoras de la jornada.
Otros rescates registrados durante las primeras horas también han alimentado la esperanza de las familias que siguen esperando noticias. Equipos profesionales y ciudadanos voluntarios han trabajado conjuntamente para localizar voces y señales bajo los escombros, en operaciones que requieren extrema precaución debido al riesgo de nuevos colapsos.
En medio de esta emergencia, la búsqueda de personas se ha convertido en una prioridad nacional. Las familias que no logren comunicarse con sus seres queridos pueden consultar y registrar casos en Colombia te busca Registro ciudadano de personas desaparecidas en Colombia que permite publicar información sobre personas por localizar. Sin embargo, es fundamental recordar que esta herramienta es ciudadana y no sustituye los canales oficiales de las autoridades.
También es importante evitar la circulación de fotografías, nombres o supuestos listados de víctimas sin confirmar. En una tragedia de esta magnitud, la información falsa puede aumentar el dolor de las familias y dificultar las labores de búsqueda. La recomendación es verificar cualquier dato antes de compartirlo y acudir a las autoridades, organismos de socorro y canales institucionales.
Para Antioquia, la emergencia representa además una oportunidad para reforzar la cultura de prevención. El Dagrd de Medellín recuerda que, durante un sismo, se debe mantener la calma, alejarse de ventanas y objetos que puedan caer, no utilizar ascensores, identificar rutas de evacuación y puntos de encuentro y, después del movimiento, reportar cualquier situación de riesgo a la línea 123.
Colombia atraviesa horas de dolor, pero también de solidaridad. Mientras continúan las labores de búsqueda en Cali, Pereira, Quibdó, Manizales, Armenia y otras zonas afectadas, desde Antioquia se multiplican los equipos, las donaciones y la voluntad de ayudar. Cada persona encontrada con vida entre los escombros recuerda que, mientras exista una posibilidad, la búsqueda no puede detenerse.
La tragedia es un dolor de todos los Colombianos, no de los de derecha ni de los de izquierda, es de todos y así la debemos asumir y afrontar, sin reparos ni burlas, es un mensaje de la naturaleza nos da y que no tiene que prestarse para mensajes ni chanzas ni de un lado ni del otro. En estos momentos nos debe regir el respeto, la empatía y la solidaridad.

























































