Mientras en Chocó continúan las labores de atención y recuperación tras el terremoto del pasado 10 de agosto, desde Antioquia se puso en marcha una operación humanitaria que permitió llevar 22 toneladas de ayudas a las familias afectadas.
Alimentos, agua, medicamentos, pañales, insumos médicos, alimentos para perros y gatos, ropa, cobijas, colchonetas y carpas hicieron parte de la carga transportada en un avión Hércules de la Fuerza Aeroespacial Colombiana. A estos elementos se sumaron materiales de construcción como cemento y madera, que podrán ser utilizados en las labores de recuperación de las zonas afectadas.
Cada uno de estos elementos fue recolectado gracias a la respuesta de la comunidad antioqueña, que se sumó a una iniciativa en la que participaron la Universidad Pontificia Bolivariana, reconocidos influenciadores de la región y los Profesionales Oficiales de Reserva del Comando Aéreo de Combate No. 5.
La operación aérea comenzó en Bogotá. La aeronave partió desde el Comando Aéreo de Transporte Militar (CATAM) y posteriormente llegó al Comando Aéreo de Combate No. 5, en Rionegro, donde fueron cargadas las ayudas recolectadas en Antioquia.
Desde allí, el avión continuó su recorrido hacia Quibdó, Chocó, llevando consigo elementos destinados a atender algunas de las necesidades más urgentes de las personas afectadas por el terremoto.
Más allá del traslado de las ayudas, la operación representa un puente entre dos departamentos que se han unido frente a la emergencia. La solidaridad ciudadana permitió reunir los elementos, mientras que la capacidad logística y aérea hizo posible llevarlos hasta uno de los territorios que requiere asistencia.
La respuesta de la Fuerza Aeroespacial Colombiana también incluye una segunda misión: el traslado de pacientes. Sus aeronaves y tripulaciones, en coordinación con el Centro Nacional de Recuperación de Personal, continúan movilizando personas desde Quibdó hacia Rionegro para que puedan recibir atención médica en la red hospitalaria de Antioquia.
Así, las aeronaves cumplen una doble función en medio de la emergencia: acercar suministros esenciales a las comunidades afectadas y facilitar el acceso a servicios médicos para quienes requieren atención en otros territorios.
La misión demuestra el compromiso de la Fuerza Aeroespacial Colombiana de poner sus capacidades al servicio de la población durante situaciones de emergencia y fortalecer el trabajo coordinado con instituciones, organizaciones y ciudadanos.
En medio de las pérdidas y dificultades que dejó el terremoto, las 22 toneladas enviadas desde Antioquia representan también un mensaje de acompañamiento: comunidades de un departamento que decidió ayudar a otro que hoy enfrenta parte de las consecuencias de la tragedia.






















































