Un mes después del terremoto del 10 de agosto, la solidaridad continúa llegando a las familias que resultaron afectadas. Esta vez, desde el Oriente Antioqueño se movilizaron 20 toneladas de ayudas humanitarias hacia el Chocó, gracias a una campaña que reunió a empresas, organizaciones y ciudadanos.
Tres camiones viajaron este fin de semana desde Antioquia con las donaciones recolectadas por iniciativa de Plastiamérica Center y la emisora Bacana 106.3. Las directivas de ambas organizaciones acompañaron el recorrido y el proceso de entrega, con el propósito de que los elementos llegaran directamente a las comunidades damnificadas.
Para Orlando Duque, gerente de Plastiamérica Center, la iniciativa nació de la necesidad de acompañar a quienes perdieron sus bienes como consecuencia de la emergencia: “A nosotros, gracias a Dios, no nos pasó nada, pero en el país hubo miles de personas que quedaron sin nada. Esto es solo una pequeña ayuda para tratar de suplir sus necesidades”, manifestó Duque.
La empresa guarneña, dedicada a la fabricación y distribución de enseres plásticos, ya había participado en otra acción de apoyo durante la emergencia. En articulación con VIVA Antioquia y la Gobernación de Antioquia, entregó una vivienda a una familia de bajos recursos afectada por el terremoto en la vereda La Mosquita, en Guarne.
La nueva jornada contó además con el respaldo de Bacana 106.3, una emisora cuya señal llega a cerca de 70 municipios de Antioquia. Su director, Fabio Bedoya, destacó que la responsabilidad frente a una emergencia puede ir más allá de informar: “No solo como medios de comunicación, sino como comunidad, tenemos que unirnos para abrazar a los hermanos que lo perdieron todo”, expresó.
La campaña logró sumar a ciudadanos y empresas que decidieron aportar a la causa y ampliar el alcance de las ayudas. Así, lo que comenzó como una iniciativa de dos organizaciones terminó convirtiéndose en una cadena de solidaridad con participación de distintos sectores.
Las 20 toneladas enviadas al Chocó llevan alimentos, enseres y otros elementos para las familias damnificadas, pero también un mensaje de acompañamiento desde Antioquia para quienes todavía enfrentan las consecuencias del terremoto.
La jornada deja además una muestra de cómo la unión entre empresas, medios de comunicación y ciudadanía puede transformar la solidaridad en acciones concretas cuando una emergencia golpea a las comunidades.
























































