Esta vez no fueron camiones cargados de alimentos y elementos de primera necesidad los que llevaron el mensaje de solidaridad de el municipio de El Santuario. Fueron bicicletas y deportistas los encargados de acompañar una nueva iniciativa para apoyar a las comunidades afectadas por el terremoto.
El municipio se vinculó a “Rodemos por el Chocó”, una jornada promovida por la campeona olímpica Mariana Pajón y otros referentes del ciclismo colombiano, que reunió a deportistas y ciudadanos con el propósito de recaudar recursos para los damnificados.
A través de las inscripciones se lograron recaudar cerca de $10 millones, dinero que será destinado a apoyar a las comunidades afectadas. La actividad contó con la participación de corredores del Team Medellín y de otros equipos nacionales, además de Emanuel Ortiz, Elizabeth Castaño, Jaider Muñoz y José Miguel Aristizábal.
Uno de los momentos destacados de la jornada fue la participación de Mariana Pajón, quien decidió aportar a la causa con la donación de un jersey de campeona suramericana. La prenda se convirtió en uno de los elementos representativos de esta jornada, que buscó utilizar la convocatoria del ciclismo para mantener activa la solidaridad con el Chocó.
La participación de El Santuario se suma a otras acciones que el municipio ha desarrollado desde la emergencia provocada por el terremoto. En días anteriores, desde la Plaza Mayorista fueron enviadas nueve toneladas de ayudas en especie hacia diferentes municipios afectados.
La Administración Municipal señala que su intención ha sido respaldar las distintas iniciativas que han surgido para atender a las comunidades damnificadas y facilitar la llegada de ayudas.
“Desde nuestra Alcaldía nos hemos venido articulando con las diferentes campañas de recolección de ayudas; no le cerramos a puerta a ninguna de las iniciativas y, por el contrario, se las abrimos a todas. En este caso le dijimos sí a la Fundación Vive Chocó para sacar adelante esta iniciativa”, dijo Alexander Gómez, secretario de Gobierno de El Santuario.
La jornada dejó cerca de $10 millones para la causa, pero también puso de nuevo en escena la capacidad de convocatoria del deporte. Esta vez, la meta no era cruzar primero una línea de llegada, sino sumar esfuerzos para quienes atraviesan las consecuencias de una emergencia.
Desde El Santuario, el ciclismo se convirtió así en otro vehículo para mantener la ayuda en movimiento y acompañar a las familias que continúan enfrentando el proceso de recuperación tras el terremoto.

























































