El futuro de los corredores viales que durante tres décadas estuvieron bajo la concesión Devimed fue puesto nuevamente sobre la mesa por representantes del Oriente Antioqueño, quienes se reunieron con funcionarios del Ministerio de Transporte, Invías y la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) para plantear las principales necesidades de la región tras la terminación del contrato.
Uno de los asuntos centrales fue garantizar el mantenimiento y la gestión del riesgo en la infraestructura vial que pasó a manos del Instituto Nacional de Vías. De acuerdo con la ANI, desde el 1 de agosto de 2026 Invías asumió la operación y administración de 172,5 kilómetros que hacían parte del proyecto Desarrollo Vial del Oriente de Medellín y el altiplano del Oriente, un corredor estratégico que conecta a municipios como Guarne, Rionegro, Marinilla, El Santuario, El Retiro, La Ceja, El Carmen de Viboral y La Unión.
Durante la reunión, representantes del sector público y privado del Oriente expusieron ante la nueva viceministra de Infraestructura, María Fernanda Santa Palacios, y el nuevo director general de Invías, Juan Camilo Ostos Romero, las inquietudes relacionadas con la transición y la necesidad de establecer mecanismos que permitan mantener en buenas condiciones los corredores que quedaron bajo administración nacional.
Otro de los puntos planteados fue la destinación de recursos para obras complementarias. Según lo expuesto durante el encuentro, existe preocupación por evitar que se pierdan los $160.000 millones correspondientes a ocho obras complementarias aprobadas por la ANI, así como los recursos previstos para el mantenimiento del corredor de la Autopista Medellín-Bogotá entre El Santuario y Caño Alegre.
Agregaron que la preocupación por la continuidad de las inversiones se suma al debate que ha generado el nuevo esquema de administración de la infraestructura. La ANI había informado antes de la reversión que, durante la concesión, Devimed ejecutó inversiones por aproximadamente $977.000 millones en obras y $1,8 billones en operación y mantenimiento, con corte a diciembre de 2025. También señaló que con recursos provenientes de excedentes se ejecutaron obras complementarias en Rionegro, La Ceja y Guarne por cerca de $250.000 millones.
Tras la reunión, el Ministerio de Transporte, Invías y la ANI se comprometieron a revisar con rapidez las alternativas posibles para atender las necesidades planteadas por la región. La expectativa ahora está puesta en una nueva reunión que se realizaría durante septiembre, en la que se prevé la participación de la ministra de Transporte, Elsa Noguera, y en la que sería presentado un plan de contingencia para las vías del Oriente Antioqueño.
En el encuentro participaron el representante a la Cámara Juan David Zuluaga, el director de la asociación de municipios MASORA, Fabio Ríos Urrea, la directora de la Corporación Empresarial del Oriente (CEO), Carolina González Tabares, y el gerente de Devimed, Germán Vélez.
La reunión permitió establecer una hoja de ruta para continuar gestionando ante el Gobierno Nacional las respuestas que reclama la subregión.
Entre los asuntos que se prevé llevar a una próxima Mesa de Infraestructura y Movilidad están los circuitos viales del Altiplano, el corredor Marinilla-Embalses y el tramo El Santuario-Caño Alegre.
La transición no solo representa un cambio administrativo. Para el Oriente Antioqueño, una región cuya movilidad depende de estos corredores para conectar municipios, zonas industriales, comunidades rurales y el aeropuerto José María Córdova con Medellín, el reto será garantizar que el cambio de modelo no se traduzca en un deterioro de la infraestructura ni en retrasos para las obras que estaban previstas.
La Nación ya había establecido que Invías sería el responsable de administrar el corredor tras la reversión de la concesión. Incluso, el Ministerio de Transporte expidió en julio una resolución para establecer las tarifas de los peajes de Guarne y Las Palmas bajo la nueva administración de Invías, con el propósito de garantizar la continuidad del recaudo y su destinación a la infraestructura de transporte.



















































