Antioquia atraviesa desde ayer una jornada de alertas por incendios forestales. Cuatro conflagraciones permanecen activas actualmente en Abejorral, Santa Fe de Antioquia, Bello y Abriaquí, mientras la Gobernación, a través del Dagran, coordina el despliegue de organismos de socorro y entidades de seguridad para evitar que las llamas continúen extendiéndose.
La emergencia ha obligado a reforzar la capacidad de respuesta con equipos de distintos municipios y apoyo de la Fuerza Aeroespacial Colombiana. En dos de los puntos más complejos, Bello y Abriaquí, se ha contado con apoyo aéreo para combatir las llamas en sectores donde las condiciones del terreno dificultan las labores desde tierra.
El caso de Santa Fe de Antioquia muestra avances importantes. El incendio está controlado aproximadamente en un 90 %, pero algunos puntos continúan activos y requirieron de la intervención de la FAC con un helicóptero Hawk para apoyar las labores de extinción y contribuir al control de las llamas. Para el desarrollo de la operación fue empleado el sistema Bambi Bucket.
Allí trabajan los cuerpos de bomberos de Santa Fe de Antioquia, San Jerónimo y Sopetrán, con apoyo aéreo gestionado por el Dagran ante las autoridades nacionales.
“El día de ayer se hizo gestión con la Dirección Nacional de Bomberos y con la Unidad Nacional de Gestión de Riesgo y con la Fuerza Aeroespacial Colombiana, que hoy nos está prestando apoyo aéreo para terminar de aplacar este foco del incendio en Santa Fe de Antioquia y en Abejorral”, destacó la directora del Dagran, Vanessa Paredes Zúñiga.
En Abejorral, las condiciones geográficas se han convertido en uno de los principales obstáculos. Los bomberos de El Carmen de Viboral y La Ceja vienen atendiendo la emergencia y se ha coordinado la llegada de personal del Ejército Nacional, la Defensa Civil y la Fuerza Aérea.
“Este incendio presenta algunas complejidades porque donde está el foco más activo se encuentran unidades rocosas y ha sido difícil acceder por tierra”, explicó Paredes Zúñiga.
El despliegue también se concentra en el Cerro Quitasol, en Bello, donde los bomberos han conseguido contener cerca del 75% del incendio. Los trabajos continúan para controlar completamente el fuego y reducir el riesgo de que nuevos focos aparezcan en la zona.
En Abriaquí, la respuesta involucra a cuerpos de bomberos de diferentes regiones. Remedios, Segovia, El Bagre y Caucasia activaron personal para apoyar las labores de control y fortalecer la capacidad operativa en este municipio del Occidente antioqueño.
El momento en que se presentan estas emergencias no es casual. Las autoridades advierten que la temporada de menos lluvias, junto con la influencia del Fenómeno de El Niño, genera condiciones que favorecen los incendios forestales. El aumento de las temperaturas y la disminución de la humedad de la vegetación hacen que un foco pueda propagarse con mayor facilidad.
El panorama climático nacional también mantiene la atención sobre este tipo de eventos. La UNGRD señala en su calendario climático 2026-2027 que los incendios forestales constituyen uno de los escenarios de riesgo de mayor recurrencia y que durante agosto la cantidad de estos eventos se mantiene en niveles similares a los registrados en julio.
En Antioquia, los reportes de los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo de Desastres contabilizan 71 incendios forestales y 50 vendavales durante 2026. Las cifras reflejan la presión que enfrentan los organismos de emergencia en un departamento donde las condiciones meteorológicas pueden cambiar rápidamente y dificultar el control de las conflagraciones.
Por eso, las autoridades insistieron en la prevención. El Dagran pidió evitar las quemas, no arrojar colillas de cigarrillo ni residuos u objetos que puedan originar fuego y reportar de inmediato cualquier conato de incendio. También recomendó proteger las zonas boscosas y mantenerse atentos a los canales oficiales de información.
Ante el riesgo de vendavales, la Gobernación recomendó asegurar cubiertas y objetos expuestos a vientos fuertes, además de realizar mantenimiento preventivo de árboles cercanos a viviendas.
La respuesta institucional busca contener los cuatro incendios antes de que puedan generar mayores afectaciones ambientales o poner en riesgo a las comunidades. Mientras los bomberos avanzan por tierra y se preparan las operaciones aéreas, el llamado de las autoridades vuelve a estar dirigido a la prevención: en medio de una temporada seca, una pequeña fuente de fuego puede convertirse rápidamente en una emergencia de mayores proporciones.






















































