El corregimiento de Santana, en el municipio de Granada, comienza una nueva etapa con el retorno permanente de la Policía Nacional, un hecho que no ocurría desde 1986 y que marca uno de los avances institucionales más importantes para esta comunidad del Oriente Antioqueño.
La instalación de una subestación provisional fue oficializada por la Alcaldía de Granada en coordinación con la Gobernación de Antioquia y la Policía Nacional, como parte de una estrategia orientada a fortalecer la convivencia ciudadana, mejorar el control territorial y recuperar la confianza de la población.
Los uniformados permanecerán de forma permanente en el corregimiento y desarrollarán labores de vigilancia sobre el corredor que conecta a Granada con San Carlos y San Luis, además de acciones preventivas para proteger a los habitantes y apoyar la atención de situaciones que puedan afectar el orden público.
La estrategia contará igualmente con la participación del Gaula de la Policía Nacional, que enfocará sus esfuerzos en prevenir y combatir delitos como la extorsión, especialmente contra pequeños comerciantes y productores rurales, mientras el Ejército Nacional continuará reforzando la seguridad mediante patrullajes en la zona rural.
Para poner en funcionamiento la subestación, la Administración Municipal adecuó temporalmente las antiguas instalaciones del puesto de salud del corregimiento, garantizando al mismo tiempo la continuidad de los servicios médicos en un espacio alterno destinado exclusivamente para esa atención.
El alcalde Daniel Hoyos resaltó que este proyecto constituye uno de los principales logros de seguridad para el municipio en los últimos años: «Este es un logro histórico y fundamental para nuestro territorio. Desde 1986, el corregimiento de Santana no contaba con presencia policial fija. Hoy, tras un ejercicio articulado con el Ministerio de Defensa y la Dirección de la Policía Nacional, garantizamos el retorno de la institucionalidad. Ya habilitamos la subestación provisional y contamos con las opciones de lotes, incluyendo la autorización del Concejo Municipal, para la obra definitiva. Estamos convencidos de que, con este paso, la gente empezará a regresar a su territorio y, con el tiempo, Santana volverá a ser el corregimiento próspero que era antes».
La Administración Municipal informó que ya trabaja en la planeación de la infraestructura definitiva para la subestación, proyecto que permitirá consolidar la presencia institucional en el corregimiento mediante una sede construida especialmente para este propósito.
Durante varias décadas, Santa Ana fue uno de los territorios más afectados por el conflicto armado en el Oriente Antioqueño. La salida de la Policía Nacional en 1986 coincidió con el incremento de la violencia en la región y contribuyó al desplazamiento de una población que en ese momento superaba los 8.000 habitantes.
Con el regreso de la Fuerza Pública, las autoridades buscan generar mejores condiciones para el retorno de las familias, fortalecer la seguridad de los habitantes, recuperar la confianza de los inversionistas y crear un entorno favorable para el desarrollo agrícola, turístico y económico del corregimiento, en un territorio que durante años fue símbolo de resiliencia y reconstrucción.

























































