Una triste imagen vimos circular hace pocos días, ante la situación en la que se encontraba la quebrada La Pereira, cerca al viaducto de la entrada al sector San Joaquín en el municipio de La Ceja. Envases, tarros, plásticos, neumáticos, desechables, palos y muchos elementos más se apreciaban, generando una evidente contaminación y mostrando abiertamente, la irresponsabilidad y la poca conciencia y compromiso ambiental de algunas personas, que irresponsablemente y sin el mínimo escrúpulo hacen una mala disposición final de toda esa basura.
Esta imagen, es un llamado de atención, de responsabilidad y de conciencia del cuidado que debemos tener con nuestros recursos naturales, con nuestras fuentes hídricas, es un asunto de cada individuo, de saber lo que puede ocasionar depositar esta basura en sitios no aptos como vías públicas, zonas ribereñas o las propias quebradas, pues no es sólo la contaminación ambiental, sino los riesgos que aguas abajo se puede generar, con los represamientos de las quebradas y por ende las inundaciones, aquellas de las que nos quejamos y que tanto daño hacen.
Ante esta situación en la quebrada La Pereira, Empresas Públicas de La Ceja llevó a cabo una jornada de limpieza en el viaducto, intervención que fue necesaria tras encontrarse esta gran cantidad de elementos contaminantes, situación que deteriora el paisaje, afecta el ecosistema y pone en riesgo la calidad del agua.
Al respecto, Juan Diego Jurado López, profesional universitario de redes de la entidad, manifestó: «En este tiempo de invierno, lo que ocurre es que cualquier depósito de material, cualquier residuo que esté en nuestras vías, termina en las quebradas. La fuente hídrica se contamina y, debido al arrastre, los residuos se depositan en los puntos más bajos. Con el equipo de trabajo venimos realizando esta labor responsable con nuestro ecosistema y con la naturaleza, para evitar inundaciones y afectaciones al medio ambiente.”
Empresas Públicas de La Ceja reiteró su llamado a la comunidad para fortalecer las prácticas de manejo responsable de residuos y denunciar cualquier comportamiento que atente contra el medio ambiente. En temporada de lluvias, el material mal dispuesto en las calles es arrastrado por las corrientes hacia las quebradas, generando contaminación y afectando la fauna y flora que dependen de estos cuerpos hídricos.
Más allá de una jornada de limpieza, este tipo de actividades deben motivar una reflexión profunda sobre nuestros actos; cuidar el medio ambiente no es solo responsabilidad de las instituciones, sino de cada ciudadano. Pequeñas acciones cotidianas pueden marcar una gran diferencia en la preservación de los ecosistemas que nos dan vida.
Es momento de asumir un compromiso real con la sostenibilidad, entendiendo que proteger nuestros recursos naturales es proteger nuestro propio futuro.

















































