La música vuelve a ser el punto de encuentro para 22 adultos mayores de Rionegro que encontraron en la danza una manera de mantenerse activos, compartir con otros y continuar cumpliendo sueños. Se trata de Danza Viva, el grupo de proyección cultural de la Casa Dorada que representa al municipio en el Festival Nacional Huellas Folcloriada 2026, que tiene lugar en Medellín hasta el 4 de octubre.
Cada ensayo tiene detrás una historia. Hay horas de preparación, esfuerzo, compañerismo y una disciplina que ha llevado a Danza Viva a destacarse en diferentes escenarios departamentales. Ahora, ese trabajo los lleva a una nueva experiencia: representar a Rionegro en un festival de carácter nacional.
Para sus integrantes, bailar no es una actividad reservada para una etapa específica de la vida. Es una forma de encontrarse, expresarse, celebrar y continuar aprendiendo. Por eso, llegar a Huellas Folcloriada representa mucho más que participar en una presentación: es la posibilidad de compartir con otros públicos una parte de lo que son y de la identidad cultural de su territorio.
La trayectoria del grupo ha estado acompañada por distintos reconocimientos. Entre ellos se encuentra su participación en Por su Salud, Báilelo Pues, estrategia de Indeportes Antioquia vinculada al programa Por su Salud, Muévase Pues, iniciativa que promueve la actividad física y los hábitos de vida saludable a través del baile.
Danza Viva ha obtenido en cuatro ocasiones el primer lugar en esta convocatoria. Detrás de esos resultados hay constancia, disciplina y numerosas horas de ensayo que se reflejan cada vez que los integrantes suben a un escenario.
Pero el valor de la agrupación no se limita a los premios. Para quienes hacen parte de ella, cada presentación es también una oportunidad para demostrar que las personas mayores continúan teniendo capacidades, proyectos, conocimientos y mucho que aportar a la sociedad y a la cultura de su municipio.
El Festival Nacional Huellas Folcloriada es ahora un nuevo escenario para compartir esas experiencias. Los 22 integrantes llegan con una propuesta artística, pero también con las historias personales que han construido alrededor de la danza y con el orgullo de representar a Rionegro.
La preparación para cada coreografía implica mucho más que aprender pasos. Es un proceso que fortalece los vínculos entre los integrantes y que ha convertido la danza en una herramienta para el encuentro, la expresión artística y el bienestar.
Desde la Casa Dorada de la Alcaldía, se ha acompañado este camino como parte de los espacios destinados a que las personas mayores puedan desarrollar sus capacidades, participar activamente en la cultura y encontrar nuevos escenarios para sus proyectos.
La presentación en Medellín es, de esta manera, otro capítulo en el recorrido de Danza Viva. El grupo llega a este festival después de varios años de trabajo y con una certeza: los sueños no tienen una edad determinada.
Cada que suena la música, los 22 integrantes llevan al escenario mucho más que una coreografía. Llevan la alegría de bailar, el resultado de años de compañerismo y el nombre de Rionegro, una ciudad que acompaña a esta agrupación en un nuevo escenario para seguir demostrando que todavía quedan muchas historias por vivir y muchos sueños por bailar.

















































