En el sector El Hoyo de Rionegro, la renovación de una placa polideportiva comenzó mucho antes de que llegaran las nuevas pinturas y las mallas. La comunidad participó en socializaciones, talleres y ejercicios de cocreación para definir cómo quería transformar uno de sus espacios de encuentro. El resultado fue entregado oficialmente por la Alcaldía y el IMER, en alianza con la Fundación Pintuco.
La intervención hace parte de “En la Juega por el Bienestar”, un proyecto que contempla la transformación de 14 placas polideportivas priorizadas en el municipio y que cuenta con una inversión cercana a los $1.000 millones.
La placa de El Hoyo se convirtió en la tercera entregada, luego de Los Remansos y La Inmaculada.
La apuesta combina infraestructura y participación ciudadana. En el sector se realizaron jornadas de socialización, un taller de liderazgo y formación práctica en acabados arquitectónicos y pintura. Posteriormente, mediante un ejercicio de cocreación, los habitantes aportaron sus ideas para construir el diseño que hoy hace parte del escenario.
Pero la transformación no quedó únicamente en lo visual. Según explicaron, la placa polideportiva recibió una intervención integral para mejorar sus condiciones de uso. Se pintaron los pasamanos del gimnasio al aire libre y la cancha, se cambiaron las mallas de los arcos, se hizo mantenimiento al cerramiento perimetral y se renovaron las canoas y bajantes de la cubierta.
Los elementos destinados a la práctica deportiva también fueron intervenidos. Se hizo mantenimiento a los arcos y tableros de baloncesto y se instalaron nuevas mallas tanto en los tableros como en las porterías de microfútbol.
El gimnasio al aire libre recibió trabajos de limpieza, engrase y aceitado de las máquinas, reposición de elementos faltantes y pintura de sus estructuras y superficies. Así, el escenario quedó preparado no solo para quienes utilizan la cancha, sino también para quienes encuentran en estos equipos una alternativa para realizar actividad física.
Uno de los trabajos más especializados se concentró en la superficie de la cancha. El proceso incluyó preparación y tratamiento del concreto, lavado profundo con hidrolavadora, secado técnico, lijado mecánico para generar el perfil de anclaje, limpieza final, aplicación del sistema de pintura deportiva y nueva demarcación.
La entrega contó con la participación del alcalde de Rionegro, Jorge Humberto Rivas; el gerente del IMER, Robinson Builes Gómez; concejales, representantes de la Fundación Pintuco, líderes comunitarios, niños y habitantes de El Hoyo.
La recuperación de este tipo de espacios tiene un impacto que va más allá de la práctica deportiva. Los escenarios públicos pueden convertirse en lugares de encuentro, especialmente para niños y jóvenes, y contribuir a generar entornos que favorezcan la actividad física y la convivencia. La Organización Mundial de la Salud destaca la importancia de contar con entornos que faciliten que las personas puedan mantenerse físicamente activas.
La intervención de El Hoyo hace parte de una estrategia más amplia del IMER: “El IMER a TODA con los Escenarios Deportivos”, mediante la cual la Administración Municipal continúa trabajando en la recuperación y mejoramiento de espacios destinados al deporte, la recreación y el bienestar de los rionegreros.
Para los habitantes del sector, la renovación significa recuperar un lugar que forma parte de su vida cotidiana. Una cancha donde vuelven a encontrarse los niños, un gimnasio donde los adultos pueden ejercitarse y un espacio que, gracias al aporte de la propia comunidad, adquiere una nueva identidad.
La transformación de El Hoyo deja así una idea sencilla: cuando los escenarios deportivos se recuperan, también se recuperan oportunidades para jugar, compartir y construir comunidad.





















































