La Unidad para las Víctimas han indemnizado más
de 1.000 víctimas por minas antipersonal
Un total de 1.008 víctimas de minas antipersonal, municiones sin explosionar y artefactos explosivos improvisados han recibido indemnización económica por parte de la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas. De estas víctimas, 700 son por lesiones que causaron incapacidad.
Así lo informó el Director Nacional de la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas, Ramón Rodríguez Andrade, durante la conmemoración del día Internacional para la sensibilización contras las minas antipersonal. “Nuestro objetivo ha sido el de dignificar cada día la atención y reivindicar cada uno de los derechos de las víctimas».
En el registro de la Unidad para la Víctimas hay 11.435 víctimas de minas antipersona, de los cuales 6.984 son miembros de la fuerza pública y 4.451 civiles. Estas cifras se encuentran discriminadas de la siguiente manera: 10308 hombres, 1125 mujeres y 2 integrantes de la comunidad LGTBI.
El 3.56% corresponde a víctimas de minas Niños, Niñas y Adolescentes, quienes ostentan un estatus especial de protección contemplado en la Ley 1448.
Entre tanto, la declaración de 346 municipios desminados o libres de sospecha de presencia de artefactos explosivos y minas antipersonal en Colombia es una garantía de no repetición que evita más víctimas y permite avanzar más con la reparación con el retorno de desplazados y la restitución de tierras.
Así lo aseguró Wilson Córdoba Mena, Director de la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas en Antioquia. “Es una garantía de no repetición porque el desminado humanitario garantiza que no ocurran más accidentes que ocasionen más de las 11.700 víctimas de este flagelo que ya dejó el conflicto armado”.
Rehabilitación física y emocional
La Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas ha gestionado en Antioquia varios proyectos a favor de la recuperación de las víctimas de las minas antipersonal y artefactos explosivos improvisados.
En Granada los sobrevivientes de este flagelo se rehabilitan con atención psicosocial y se capacitan en diferentes oficios en el Centro de Inclusión Social llamado Senderos de Esperanza, que funciona desde el año pasado como parte del convenio entre la Unidad para la Reparación a las Víctimas, la alcaldía de Granada y la agencia de cooperación internacional de Japón (JICA). También se implementó la Escuela de Liderazgo del Proyecto para la inclusión social de víctimas del conflicto con discapacidad.
La Unidad para las Víctimas también diseñó la estrategia de recuperación emocional grupal llamada Dignidad y Memoria (DIME), que busca visibilizar la resiliencia de las víctimas del conflicto armado de las Fuerzas Militares y de la Policía Nacional.
Desde el año pasado los sobrevivientes también tienen mayor participación e incidencia en las políticas públicas e interlocución con las instancias del Estado gracias a que todas las Mesas de Participación de Víctimas en el país cuentan por primera vez con dos miembros víctimas de minas antipersonal.






















































