Avanza satisfactoriamente, aunque con muchas dificultades, los diferentes programas y proyectos que se tienen en la Diócesis Sonsón Rionegro y su Pastoral Social, donde no sólo están presentes en los 21 municipios de su región, si no que también tienen alguna presencia en Concepción y Alejandría, ya que al ser parte de Cornare, se les facilita para poder cubrir a esta comunidad del Oriente Antioqueño.
«Nuestra misión abarca y la vivimos con la alegría de saber que la Pastoral Social no solamente está para servirle a la Iglesia Católica, sino también a tantos hermanos nuestros que pasan necesidades como el caso de las Casas Pan y Vida, que no tiene un rótulo católico, sino que es acudir a la necesidad de ayudar a los fieles de nuestras comunidades y a los alejados», explica el Padre Fabián Humberto Silva Zuluaga, Director del programa.
Agrega que: «Incluso apoyamos proyectos en favor de los migrantes, en favor de los desplazados que lamentablemente se están volviendo a ver en nuestra región, la atención primaria a tantas necesidades de hermanos nuestros que buscan asilo, ayuda, y que tienen siempre viva la esperanza en nuestra Iglesia Católica».
Dentro de las acciones que han impulsado desde la Diócesis, resalta el Padre Fabián el jubileo de la esperanza el cual el Papa Francisco, promulgó durante este año y que fue realizado con los alcaldes, concejales y dirigentes de la región.
«Quisimos abrir un espacio a la reflexión con nuestros dirigentes, es lo que se ha venido trabajando, la primera reflexión está enfocada en un espacio para el reconocimiento de que como seres humanos todos merecemos darnos un lugar en la vida y ese lugar en la vida lo propiciamos a través de lo espiritual también», acota el Padre Fabián.
Son muchas las acciones que logran adelantar, de acompañamiento asistencial, social, educativo y pastoral, con todas las comunidades, niños, jóvenes y adultos, llegando a las familias y a la institucionalidad, todos para su beneficio y para que con estas acciones, se logre ayudar a mejorar el tejido social de las personas del Oriente Antioqueño.
Finalizó el Padre Fabián, diciendo: «Me pego de las palabras de San Agustín, todo el ser y en su hacer debe tener tres motivaciones, el amar, el creer y el esperar y sobre esos pilares quisimos construir el encuentro con nuestros dirigentes y con la comunidad».


















































