Más de 5.000 personas en el Oriente Antioqueño podrán emprender o fortalecer proyectos productivos agropecuarios, mejorar su seguridad alimentaria y también de obras comunitarias gracias a las acciones de reparación colectiva a las víctimas del conflicto armado.
En su mayoría pertenecen a comunidades campesinas y población desplazada que retornó a zonas urbanas y rurales de los municipios de Granada, San Luis, San Carlos y San Francisco.
En Granada, cerca de 300 familias de la cabecera urbana y el corregimiento San Ana podrán fortalecer sus cultivos tradicionales y desarrollar proyectos piscícolas, porcícolas y avícolas con los insumos agrícolas (semillas, herramientas, abonos) y los animales (cerdos, alevines, aves) que recibió por parte de la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas.
Sonia Emilcen Gómez, líder comunitaria de Granada y representante de las Juntas de Acción Comunal, destaca que “la mayoría de los beneficiados son desplazados que retornaron al pueblo y Santa Ana después de trasladarse casi toda su población, además de otras víctimas de otros municipios que se reubicaron en el municipio”.
Estas dotaciones se suman al fortalecimiento realizado meses atrás de los proyectos productivos de ganadería, lácteos y frutas de asociaciones de campesinos como Asoganaderos, Tejipaz y Asoagricultores.
Entre tanto, con entrega de equipamiento deportivo, cultural (uniformes de danza, instrumentos musicales) y mobiliario escolar para el mejoramiento de la escuela se recuperan tradiciones campesinas que afectaron el conflicto armado en el corregimiento Aquitania, en San Francisco.
“Con la guerra, el desplazamiento forzado y las tomas guerrilleras se perdieron prácticas comunitarias como el deporte y la música y los lazos comunitarios que servía para integrar a los habitantes de las veredas”, recuerda el líder comunitario Gabriel Jiménez Mejía .
Ahora está motivado porque “con este plan de reparación colectiva estamos recuperando la casa de la cultura, se arreglaron el parque, la cancha polideportiva y vamos a volver a realizar el Torneo de la Reconciliación en las veredas”.
Gracias a la reparación colectiva también se entregó un parque infantil en la vereda Pocitos. Antes se rehabilitaron casetas comunitarias en varias veredas, pavimentación de la vía entre el corregimiento y la zona urbana y se reconstruyó el parque principal del municipio y el del corregimiento Aquitania .
Por otra parte, en San Luis se entregaron dotaciones escolares, mobiliaria y de cocina para mejoramiento de las escuelas de las veredas Buenos Aires, Sopetrán, El Porvenir, Manizales y San Francisco.
Y en San Carlos se mejoró la atención en salud con la entrega de equipos biomédicos al hospital del municipio y la infraestructura educativa con el mobiliario escolar para las escuelas de los corregimientos el Jordán, Samaná y Puerto Garza.
Según la directora de la Unidad para la Reparación a las Víctimas en Antioquia, Claudia Patricia Vallejo, “estos planes de reparación colectiva mejoran las condiciones socioeconómicas de más de 5.000 víctimas en estos municipios, permiten recuperar tradiciones, consolidar los retornos de desplazados fortaleciendo sus y así resarcir muchos otros daños del conflicto armado”.
Estas comunidades sufrieron hechos victimizantes y daños colectivos como desplazamientos masivos, tomas guerrilleras, masacres, asesinatos, secuestros, saqueos, confinamientos, accidentes con minas antipersonal, entre otros.
Además de la reparación colectiva, la Unidad para las Víctimas también avanza con la reparación individual y entre los años 2012 y 2023 ha pagado más de 54.000 indemnizaciones económicas. También implementa otras medidas como atención sicosocial, ayuda humanitaria y planes de retorno y reubicación de desplazados.























































