El municipio de El Carmen de Viboral continúa avanzando con el Banco de Materiales, un proyecto que ha venido transformando los caminos rurales mediante la construcción de placa huellas y rieles que mejoran la movilidad y aportan al desarrollo de las veredas.
Actualmente se ejecutan cerca de 760 metros de rieles y, en algunos sectores, placa huellas, gracias al trabajo articulado entre la Administración Municipal y las comunidades rurales, quienes unen esfuerzos para fortalecer la conectividad en estas zonas.
Amado de Jesús, agricultor de la vereda Alto Grande, en límites con Marinilla, lleva más de 30 años dedicado al campo y ha destacado el impacto de estas obras en la movilidad, especialmente durante la temporada de lluvias, cuando el tránsito hacia sus cultivos de papa se ve afectado.
“Ahora es más fácil el desplazamiento con esta obra, incluso caminando o en moto. A veces llegaba uno al trabajo empantanado. Con esta placa huella todo quedará mejor y en buenas condiciones”, expresó.
En otras veredas, como Camargo, a pocos metros del casco urbano, la comunidad había manifestado reiteradamente las dificultades para transitar en épocas de invierno. Con este mejoramiento, que contempla dos fases de 75 metros cada una en distintos tramos, los habitantes destacan que se está logrando un avance histórico para el sector.
José Zuluaga, residente de la vereda, manifestó: “Era un sector intransitable. Con los vecinos y la Alcaldía estamos sacando este proyecto adelante y ya va siendo un hecho. Agradecemos a la Administración Municipal que nos ha ayudado mucho. Llevábamos varios años esperando y por fin se hizo realidad”.
Además, se ejecutan 80 metros de mejoramiento vial en Las Garzonas, junto con un muro de contención para prevenir accidentes; 120 metros de rieles en La Aurora; 110 metros en Aguas Claras; y 150 metros en Vallejuelito, en límites con el municipio de La Unión.
Las vías rurales son un eje fundamental para el desarrollo de las comunidades: permiten que los campesinos transporten sus productos de manera oportuna, facilitan el acceso a servicios esenciales como salud y educación, fortalecen la economía local y mejoran la calidad de vida de las familias que habitan las veredas. Todo esto representa un avance significativo en movilidad, seguridad y productividad, consolidando un territorio más conectado, competitivo y digno para sus habitantes.























































