Desde la Clínica Somer informaron que se han visto en la necesidad de no continuar con la prestación de servicios a los usuarios de la Nueva EPS. «Esta es, sin duda, una de las decisiones más difíciles que hemos tenido que tomar, y la asumimos tras varios meses de esfuerzos por evitarla, pensando siempre en el bienestar de las personas y sus familias», dijeron.
Argumentaron que durante años, la Nueva EPS ha sido una aliada estratégica y ha confiado en ellos para el manejo de sus pacientes en servicios de bajo, mediano y alto nivel de complejidad, como lo es el trasplantes de órganos, la terapia ECMO, la Unidad Funcional del Cáncer, la UCI Neonatal, entre otras unidades que han transformado la vida de miles de personas. «Sin embargo, el crecimiento sostenido de la deuda, que hoy supera los 100 mil millones de pesos, hace imposible seguir brindando estos servicios sin poner en riesgo la estabilidad y la permanencia de nuestra Institución, y con ello, la atención de miles de pacientes que también dependen de nosotros».
Es importante mencionar que, mientras que en otras ciudades del país ya se habían cerrado los servicios a esta EPS por falta de pagos, la Clínica SOMER decidió resistir y continuar atendiendo a sus afiliados, recibiendo pacientes del Oriente Antioqueño y de diferentes regiones de Colombia. «A pesar de múltiples reuniones y esfuerzos para llegar a soluciones con las directivas de Nueva EPS, no ha sido posible lograr el cumplimiento de los acuerdos necesarios para garantizar la sostenibilidad y continuidad del servicio».
Pensando en minimizar el impacto para los afiliados, continuarán atendiendo a los usuarios de Rionegro cuya Unidad Primaria en Salud opera en la sede Reserva Plaza, con servicios de consulta prioritaria, medicina general y programas de promoción y prevención. Asimismo, mantendrán los esfuerzos para garantizar la continuidad de los tratamientos a las personas con cáncer que ya los hayan iniciado con la clínica. También seguirá activo el programa de Oftalmología, que atiende a habitantes de todo el Oriente Antioqueño, y el servicio de urgencias para casos que representen un riesgo vital inmediato.
Finalizaron diciendo que: «Lamentamos profundamente los efectos que esta medida pueda generar y ofrecemos nuestras disculpas a la comunidad afiliada. Confiamos en que se logren acuerdos que nos permitan seguir cuidando la vida y el bienestar de las personas, propósito que ha guiado siempre nuestro quehacer».























































