Durante varios años, las construcciones abandonadas del barrio Juan Antonio Murillo hicieron parte del paisaje cotidiano de sus habitantes. Con el paso del tiempo, el deterioro de las estructuras y su presunto uso para el consumo de sustancias y otras actividades delictivas terminaron convirtiéndolas en una preocupación para la comunidad.
Ahora, esos espacios comienzan a cambiar. La Alcaldía de Rionegro y la Gobernación de Antioquia adelantaron la demolición de varias edificaciones que permanecían abandonadas desde 2018, como parte de una intervención orientada a recuperar el territorio y mejorar las condiciones de seguridad y convivencia en la comuna 3.
El procedimiento se realizó después de que las estructuras fueran declaradas en ruina y se ordenara su demolición total mediante el Decreto 839. Además del deterioro físico, las autoridades habían identificado condiciones que podían afectar la seguridad, la salubridad y el bienestar de los residentes.
La intervención contó con la participación de la Fuerza Pública y de organismos de seguridad e investigación. Para la Administración Municipal, este tipo de acciones buscan impedir que los espacios deteriorados terminen convirtiéndose en puntos utilizados para actividades relacionadas con el delito.
“En Rionegro estamos dando una lucha frontal contra el crimen y quiero ser muy claro: no vamos a permitir que los delincuentes se apoderen de nuestros barrios ni de la tranquilidad de nuestras familias. Vamos a seguir recuperando el territorio y actuando junto con nuestra Fuerza Pública, con firmeza y autoridad”, señaló el alcalde Jorge Rivas.
La intervención se produce en un contexto en el que Rionegro ha reforzado las acciones contra el tráfico de estupefacientes. La Policía Nacional informó en julio sobre cinco capturas de personas presuntamente vinculadas a El Mesa, realizadas durante cuatro diligencias de allanamiento en las que también fueron incautados 92 gramos de cocaína, 85 gramos de marihuana, un arma traumática y dos teléfonos celulares.
Según el balance presentado por las autoridades locales durante la jornada, las incautaciones de estupefacientes en Rionegro aumentaron en un 700% frente al año anterior. Este resultado se suma a otros operativos desarrollados durante 2026 para afectar las capacidades de las estructuras dedicadas al tráfico de drogas en el municipio y el Oriente Antioqueño.
La Gobernación de Antioquia viene desarrollando una estrategia similar en diferentes municipios del departamento. El propósito no es únicamente retirar las edificaciones que representan focos de inseguridad, sino recuperar posteriormente los espacios para que vuelvan a ser utilizados por las comunidades. En marzo, por ejemplo, el departamento reportó la demolición de seis inmuebles en Guarne, mientras que en julio informó que ya había intervenido 53 focos de inseguridad.
En Juan Antonio Murillo, esa segunda etapa ya comienza a proyectarse. Después de la demolición, la Alcaldía de Rionegro anunció que buscará, junto con la Gobernación, transformar los terrenos en espacios públicos para el encuentro, la recreación y el disfrute de los niños y las familias.
La apuesta es que la recuperación física de estos lugares también se traduzca en una recuperación social: que los espacios que durante años generaron preocupación puedan convertirse nuevamente en escenarios para la comunidad y en lugares donde las familias se sientan tranquilas.
De esta manera, la intervención en Juan Antonio Murillo no termina con el derribamiento de las estructuras. El siguiente paso será definir cómo devolver estos terrenos a la comunidad y evitar que vuelvan a convertirse en puntos de inseguridad o deterioro.
@orientese..co Alcaldía de Rionegro y Gobernación derriban inmuebles abandonados en Juan Antonio Murillo Andres J Rendón – Gobernador de Antioquia
@orientese..co Alcaldía de Rionegro y Gobernación derriban inmuebles abandonados en Juan Antonio Murillo Jorge Rivas Alcalde de Rionegro























































