La Justicia es injusta con Javier Cadavid y su familia
Hoy se esperaba que fuera un día clave para el señor Javier Cadavid y toda su familia, pues se adelantaría la audiencia en la Corte Suprema de Justicia en Bogotá, donde se tenía la ilusión de que se tumbara la condena de 23 años con los que carga, por los delitos de extorsión y enriquecimiento ilícito.
Recordemos que los hechos se dieron cuando don Javier tenía su tienda en el corregimiento Puerto Venus, municipio de Nariño, en los años 80, y a través de su labor de querer ayudar a la comunidad con su servicio de corresponsal bancario, el cual fue utilizado por el grupo guerrillero de las FARC para hacer diversas transferencia de cobro de extorsiones y otras actividades, quedando sobre él, la huella de los movimientos bancarios, lo que fue utilizado por la justicia colombiana para juzgarlo a 23 años de prisión.
De estos ya lleva más de 10, sin que todas las acciones legales, jurídicas y la súplica de su familia valga para que su caso sea revisado a conciencia por la Corte Suprema de Justicia, aun cuando alias rojas y alias Karina, ex miembros del frente 47 de las Farc se responsabilizaron de estos hechos.
Pero hoy, fue solo una ilusión, y lamentablemente en vez de avanzar, parece que se estancó el proceso e incluso, aparecen acciones de terceros, que solo quieren obstaculizar que don Javier regrese a su hogar.
«Absoluta decepción con esta justicia. Una Corte que se presenta con poco conocimiento sobre el caso, piden se entreguen las pruebas las cuales hace tres años fueron entregas y hace seis meses ellos mismos confirman que las aceptan», expresa Felipe Cadavid, su hijo.
Y añade: «los magistrados no habían leído el caso, un procurador encargado que tergiverso el caso y en audiencia anterior pide absolución y en esta condena, además de un abogado que se presenta en representación de una víctima reclamando por lo que les debe las FARC, una improvisación que no permitió decidir nada ni llegar a ninguna conclusión».
A la ciudad de Bogotá viajaron ilusionados su esposa y sus hijos, con la esperanza de traerse la libertad de don Javier, pero lamentablemente no fue así, «Nos dejaron el alma vacía y un panorama oscuro» reiteró Felipe.
Queda la desazón y un sabor amargo por la forma como se maneja la Justicia en nuestro país, pues si los directos implicados ya han dado su versión, y el caso ha sido ampliamente difundido, no se sabe porque se sigue dilatando y lo peor, dejando que don Javier Cadavid a pesar de su delicado estado de salud, siga en la cárcel de Itagüí, pagando una triste condena.





















































