Una intervención forestal comenzó este jueves en una zona del Parque Arví, donde EPM identificó árboles que, por su edad, estado fitosanitario e inclinación, presentan riesgo de caída. Los trabajos se desarrollan en una franja de predios de la empresa localizada entre El Tambo y Chorro Clarín y se extenderán durante aproximadamente seis meses.
Según explicaron, la intervención abarcará cuatro hectáreas de plantaciones de pino, ciprés y eucalipto, especies que fueron sembradas hace más de cinco décadas con una finalidad ambiental: recuperar suelos degradados y contribuir a la conservación de las fuentes de agua de esta zona.
Con el paso de los años, estos árboles cumplieron una misión importante en la recuperación del territorio, pero algunos ejemplares actualmente presentan condiciones que pueden representar un peligro para quienes utilizan la vía o permanecen en el sector. Según EPM, muchos de ellos han superado ampliamente su turno de aprovechamiento.
La decisión de intervenirlos responde principalmente a la necesidad de reducir el riesgo de accidentes asociados a posibles caídas, pero también está relacionada con un proceso de transformación ecológica que busca favorecer la presencia de especies nativas.
“Como buenos vecinos del territorio, actuamos a tiempo para proteger a las personas, la fauna, el suelo y la infraestructura, mientras continuamos fortaleciendo el cuidado y la protección ambiental del Parque Arví», indicó María del Pilar Restrepo Mesa, jefe Ambiental y Social Acueducto y Alcantarillado EPM.
Las labores hacen parte del Plan Integral de Manejo Forestal, mediante el cual EPM gestiona sus plantaciones ubicadas en las cuencas de las quebradas Piedras Blancas y La Honda. La estrategia contempla avanzar progresivamente hacia coberturas forestales en las que predominen especies nativas.
Por eso, el proceso no terminará con la intervención de los árboles que presentan riesgo. EPM continuará posteriormente con el enriquecimiento de las áreas mediante la incorporación de especies nativas, a través del contrato que desarrolla con la Corporación Arví.
La compañía señala que este proceso permitirá favorecer la biodiversidad, fortalecer la recuperación ecológica y contribuir a la conservación de las microcuencas Piedras Blancas, La Honda y Santa Elena.
La intervención tampoco corresponde a un bosque nativo. EPM precisó que las cuatro hectáreas que serán intervenidas corresponden a plantaciones forestales establecidas hace más de 50 años. En su momento, estos árboles contribuyeron a recuperar suelos degradados, conservar el agua y generar condiciones para que posteriormente pudieran establecerse especies propias del territorio.
De esta manera, el manejo de las plantaciones busca responder a una condición actual de riesgo sin desconocer el papel que estos árboles tuvieron en la recuperación ambiental de la zona. La meta es que, después de la intervención, el área continúe evolucionando hacia un bosque con mayor diversidad y capacidad de adaptación.
Para la empresa, el manejo de estos árboles representa una acción preventiva y, al mismo tiempo, una oportunidad para continuar fortaleciendo la recuperación ambiental del Parque Arví, buscando un equilibrio entre la seguridad de quienes transitan por el sector y la conservación de los ecosistemas y fuentes hídricas que hacen parte de este territorio.





















































