
Un caso de tráfico ilegal de fauna volvió a encender las alertas en el Oriente Antioqueño. Un mono aullador rojo (Alouatta seniculus) fue rescatado por la Policía Nacional en el municipio de Guarne luego de ser hallado sobre los hombros de un hombre que permanecía en un establecimiento público.
Tras la incautación, el presunto responsable fue capturado y el animal quedó bajo custodia de Cornare, entidad que lo trasladó al Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre para iniciar su proceso de recuperación.
Los especialistas encontraron un panorama preocupante. El primate presentaba signos evidentes de un largo periodo de cautiverio: desnutrición, baja condición corporal, deterioro del pelaje, alteraciones cutáneas, problemas gastrointestinales y una lesión en una de sus extremidades posteriores que limitaba su movilidad.
«El ejemplar habría permanecido en cautiverio por más de un año, situación que compromete seriamente sus posibilidades de rehabilitación y eventual regreso a su hábitat natural. Por ahora, continuará bajo observación y seguimiento permanente mientras se define la alternativa que mejor garantice su bienestar», explicó Camilo Muñoz Collazos, coordinador del CAV de Cornare.
La corporación explicó que los monos aulladores son especies estrictamente silvestres que necesitan vivir en grupos sociales dentro de los bosques para desarrollar comportamientos esenciales relacionados con la alimentación, la reproducción y la supervivencia. Además, desempeñan un papel determinante en la dispersión de semillas, ayudando a conservar y regenerar los ecosistemas forestales.
En Colombia, el tráfico ilegal de fauna continúa siendo una de las principales amenazas para la biodiversidad. Miles de animales son extraídos cada año de su hábitat para ser comercializados como mascotas o vendidos en mercados ilegales, una práctica que genera altas tasas de mortalidad antes de que los ejemplares lleguen a su destino.
Cornare recordó que la Ley 2111 de 2021 endureció las sanciones contra los delitos ambientales, estableciendo penas de prisión y multas para quienes capturen, transporten, comercialicen o mantengan fauna silvestre de manera ilegal.
Finalmente, la autoridad ambiental invitó a la comunidad a denunciar cualquier caso relacionado con el tráfico de especies y reiteró que ningún animal silvestre debe ser mantenido como mascota, ya que su lugar está en los ecosistemas naturales donde cumplen funciones esenciales para la conservación de la biodiversidad.



















































