Las aulas de clase, las canchas deportivas, los espacios culturales y los lugares de encuentro deben ser los escenarios donde los niños, niñas y adolescentes construyan sus sueños. Bajo esa premisa, La Ceja impulsa una nueva campaña que busca generar conciencia sobre la importancia de proteger los derechos de la niñez y brindarles oportunidades para crecer en entornos seguros.
Con el mensaje “La Ceja le saca tarjeta roja al trabajo infantil”, la Administración Municipal desarrolló una serie de actividades educativas y de sensibilización que involucraron a cerca de 400 estudiantes de instituciones educativas urbanas y rurales del municipio.
Según explicaron, las jornadas permitieron que jóvenes de noveno, décimo y undécimo grado conocieran los riesgos que implica el trabajo infantil, aprendieran sobre sus derechos y entendieran las condiciones bajo las cuales un adolescente mayor de 15 años puede acceder a un trabajo protegido, siempre en el marco de la ley.
La iniciativa se construyó de manera articulada junto a la Personería Municipal, la Inspección de Trabajo, la Policía Nacional y otras entidades encargadas de garantizar la protección integral de la niñez y la adolescencia.
Además de las actividades pedagógicas, la campaña llegó a los establecimientos comerciales del municipio para sensibilizar a empresarios y comerciantes sobre la normativa vigente en materia de contratación de adolescentes, promoviendo prácticas responsables y respetuosas con los derechos de esta población.
“La protección de nuestros niños, niñas y adolescentes es una responsabilidad compartida. Seguiremos trabajando de manera articulada para prevenir el trabajo infantil y garantizar que nuestros jóvenes crezcan en ambientes seguros, con más oportunidades para construir sus proyectos de vida”, expresó la alcaldesa de La Ceja, María Ilbed Santa Santa.
Según la normatividad colombiana, el trabajo adolescente solo puede desarrollarse a partir de los 15 años y bajo estrictas condiciones que garanticen la continuidad educativa, el bienestar físico y emocional y la protección integral de los jóvenes.
La campaña busca dejar un mensaje claro para toda la comunidad: el lugar de los niños y adolescentes está en los espacios que potencian su desarrollo, fortalecen sus talentos y les permiten construir un proyecto de vida.
Porque erradicar el trabajo infantil no es una tarea exclusiva de las instituciones; es un compromiso colectivo que involucra a las familias, los comercios, las escuelas y a toda la sociedad.





















































