Con un despliegue histórico de 120.000 uniformados en todo el país, la Policía Nacional culminó el operativo de seguridad diseñado para acompañar las elecciones presidenciales del 31 de mayo, reportando una jornada sin alteraciones al orden público y con resultados positivos en materia de control y vigilancia.
El dispositivo de seguridad representó un aumento del 27% respecto a las elecciones presidenciales celebradas en 2022, reflejando el fortalecimiento de las capacidades institucionales para proteger el proceso democrático.
Según el balance oficial, millones de colombianos pudieron acudir a los puestos de votación en un ambiente de normalidad y confianza, sin registrarse situaciones que comprometieran el desarrollo de los comicios.
Las autoridades destacaron que ocho personas fueron capturadas por presuntos delitos electorales, entre ellos corrupción al sufragante, voto fraudulento, alteración de resultados y perturbación del certamen democrático.
Las acciones operativas también permitieron la incautación de más de $112.000.000 en efectivo y la captura de una persona en Cundinamarca por un caso relacionado con presunto lavado de activos.
De manera paralela, la Policía ejecutó el Plan Cazador, una estrategia enfocada en la captura de personas con requerimientos judiciales vigentes. Como resultado, fueron detenidas 91 personas señaladas de delitos como homicidio, hurto y delitos sexuales.
Desde la institución resaltaron que la combinación de vigilancia preventiva, control territorial y acciones judiciales permitió garantizar la seguridad de la jornada electoral y fortalecer la confianza ciudadana en el proceso democrático.
Con este balance, la Policía Nacional concluyó uno de los mayores despliegues operativos de los últimos años, enfocado en asegurar la transparencia electoral y preservar la convivencia en todo el territorio colombiano.




























































