Racismo en el fútbol aficionado de Antioquia? Es la pregunta que quedó está tarde después del encuentro futbolero disputado en el municipio de Rionegro.
Y es que este lunes festivo se jugaba una nueva fecha de la categoría sub 17 de la Liga Antioqueña de fútbol, entre el Rionegro y el independiente Medellín – Universidad de Medellín en la Bombonera Santander.
Transcurría el minuto 80 aproximadamente de un encuentro bastante disputado, movidito, con un marcador de 4×4, cuando se presentó una fuerte jugada contra un jugador del Rionegro.
Lo primero fue la reacción de los jugadores en la cancha frente a la falta, disputas e intercambio de palabras entre ellos, luego algunos padres de familia, que desde la tribuna se involucraron en la discusión y llegaron también los técnicos de ambos oncenos, entre todos calentando la discusión.
En un momento de todo ese borbollón, pasaron varias cosas inadmisibles y reprochables.
La primera fue un escupitajo que recibió un jugador del Medellín; otra fue la imponencia que de un miembro del cuerpo técnico del equipo rojo salió a alardear a la tribuna, al decir que si no se daban cuenta cuál escudo tenían ellos en la camiseta, como por querer decir que eran los representantes del Equipo Independiente Medellín y que sobre ellos no había nada.
Otro punto reprochable fue la fuerte confrontación de jugadores, que hay que recordar son de 17 años, con los aficionados, quienes con insultos y retos para pelear se careaban fuertemente, saliéndose de sus cabales y de toda actitud deportiva.
Pero lo más delicado de toda esta algarabía, fueron las muestras de racismo que desde la tribuna se presentaron contra un jugador del Medellín, a quien le gritaron reiteradamente «simio».
Ante esto, los jugadores del independiente Medellín – Universidad de Medellín decidieron retirarse del campo de juego.
Los jueces de encuentro después de mostrar un par de tarjetas rojas, debatieron el tema entre ellos y luego con miembros del cuerpo técnico de los dos equipos y toman algunas decisiones que debieron quedar plasmadas en el informe del partido.
Se espera el informe arbitral a la Liga Antioqueña de Fútbol y las declaraciones que puedan salir del comité disciplinario sobre este penoso caso.
Solo esto nos resta como medio de comunicación rechazar esta clase de actos, pues, en pleno siglo XXI no es justificable que la violencia se tome nuestros escenarios deportivos y menos permitir que se presenten actos de racismo, los cuales hay que rechazar no solo en los grandes estadios del mundo, sino empezar por nuestros escenarios donde se juega el fútbol aficionado.















































