Los riesgos ambientales son una temática que en los últimos años hemos escuchado a mayor escala debido al crecimiento acelerado de la población mundial, generando la necesidad de educar a los ciudadanos para el cuidado de nuestra casa común que está sufriendo los estragos generados por nosotros mismos en la necesidad constante de avances.
Salvemos La Ceja es un grupo conformado por habitantes del municipio, que tiene como fin crear conocimiento en la población, principalmente de sus recursos hídricos y con especial cuidado de la Quebrada La Pereira, que se encuentra ubicada en la zona norte, siendo el principal afluente de esta parte de la localidad el que tiene mayor desarrollo socioeconómico y por ende, mayor contaminación.
En diálogo con Oriéntese.co, Sergio Andrés Piedrahita, biólogo acuático y vocero de la organización, nos cuenta que vienen trabajando hace aproximadamente 13 años en temas como campañas ambientales, trabajo ciudadano y legalidad. En cada uno de estos ámbitos se han tenido varios logros con el paso del tiempo, destacando acciones populares y veeduría ciudadana.
Según Sergio Andrés, “el casco urbano está creciendo tanto, que si uno hace un recorrido por La Ceja, semana tras semana hay proyectos nuevos, unidades residenciales y condominios, que a pesar de que se han hecho inversiones para el tratamiento de las aguas residuales, estas acciones no van al ritmo del crecimiento poblacional, por lo que el problema de contaminación persiste y se empeora”.
Tal es el caso, que en la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales ubicada en el sector de Guamito, la contaminación hídrica y de olores es tan evidente, que en el 2020 un ciudadano entabló una acción popular contra Cornare, Empresas Públicas de La Ceja y la Alcaldía Municipal, ante el Tribunal Administrativo de Antioquia, además del Consejo de Estado en segunda instancia, obteniendo el fallo a su favor.
La justificación es que, en el casco urbano del municipio las redes lluvias y redes de aguas residuales domésticas se deben separar, pues en la actualidad, son aguas mixtas que llegan a la PTAR convirtiéndose en una de las razones principales por la cual no funciona bien y hay tanta contaminación, afectando a la comunidad.
Salvemos La Ceja, en compañía de la Secretaría de Medio Ambiente, EEPP de La Ceja y la veeduría ciudadana, llevan casi dos años haciendo recorrido por siete estaciones de La Pereira, monitoreando la calidad del agua y en específico la concentración de oxígeno disuelto; desde las estaciones Manzanares, Montemadero y sector Avinal en límites con el Carmen de Viboral, se demuestra una grave problemática.
Sergio Andrés argumenta que “en Colombia hay una Ley ambiental que se llama la Norma de Preservación de Fauna y Flora Acuática, donde el Ministerio de Ambiente dice que, para que haya vida acuática en un cuerpo natural, debe haber una concentración por encima de 5 mg por litro de oxígeno disuelto y La Pereira está entre 0.5 y 2, lo que evidencia que no hay vida, no hay peces, no hay algas, no hay invertebrados, es una quebrada completamente muerta y no mejora”.
A pesar de que las entidades encargadas han invertido un aproximado de $47.000 millones de pesos, parece no ser suficiente. Bimensualmente se tienen reuniones con la Gerencia de EEPP La Ceja para evaluar los avances de mejoramiento en la PTAR, pero es necesario hacer una optimización en los servicios públicos porque la migración de personas hacia el pueblo, va a generar a futuro una problemática insostenible.
En el último mes, Salvemos La Ceja, hizo la petición formal a EEPP de La Ceja debido a la necesidad de hacer dos jornadas de limpieza en la Quebrada La Pereira, específicamente en el sector de Guamito; en temporada de lluvia los desechos se acumulan en zonas concretas, dejando en evidencia la poca cultura ambiental de la población.
Dentro de los residuos recolectados se encontraron televisores, calzado, cascos de moto, botellas de licor entre otros, que quedaron atrapados en el colector que lleva las aguas negras a la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales. La empresa de servicios públicos y otras entidades aliadas unieron esfuerzos para llevar a cabo la recolección de residuos, dejando como saldo 8 toneladas de basura y en la segunda una cifra similar.
Este es un llamado urgente a la comunidad cejeña a asumir un compromiso real con el cuidado del medio ambiente. La correcta separación y disposición de residuos, la participación ciudadana y el respeto por los ecosistemas locales son esenciales para preservar la flora, la fauna y los recursos hídricos que dan vida a nuestro territorio. La quebrada La Pereira no puede seguir siendo una víctima silenciosa del abandono: su recuperación depende del compromiso de todos.
























































