
En el corregimiento Centro de Rionegro, el cambio ya no se proyecta: se construye. La intervención de la red vial rural avanza vereda a vereda mediante una estrategia que une inversión pública, gestión interinstitucional y el trabajo directo de las comunidades, con el objetivo de cerrar brechas históricas y mejorar las condiciones del campo.
Bajo el liderazgo del alcalde Jorge Rivas, la Administración Municipal ha impulsado, a través de “Rionegro en obra”, un modelo que permite ejecutar múltiples proyectos al mismo tiempo, impactando la movilidad, la economía campesina y el acceso a servicios, especialmente en temporadas de lluvia donde las condiciones de las vías representan mayores riesgos.
La articulación con la Gobernación de Antioquia ha sido fundamental para desarrollar obras en sectores clave. En la vereda Abreo, sector Los Sepúlveda, se realizó mantenimiento de rieles; en Las Cuchillas de San José, sector Los Balvin, se construyeron 120 metros de placa huella con muros de contención; en el sector Los Díaz, 200 metros adicionales con obras de drenaje; y en La Corporación, 68 metros más que mejoran la conectividad. Estas intervenciones se ejecutan bajo un esquema en el que la Gobernación aporta el 30 % de los materiales, el municipio el 70 % junto al acompañamiento técnico, y la comunidad contribuye con la mano de obra.
Precisamente, el protagonismo de los habitantes ha sido uno de los pilares del proceso. A través de convites comunitarios, no solo se optimizan recursos, sino que se fortalece el sentido colectivo. Ejemplo de ello son los 65 metros intervenidos en Escalas Orfidia, sector Fontibón, y los 60 metros de placa huella en la vereda La Laja, en sectores como Los González, Los Sapos y Los Ángeles, donde la participación ciudadana ha sido determinante.
El compromiso con el desarrollo rural continúa con nuevas obras que serán financiadas mediante el Sistema General de Regalías, definidas a partir de estudios técnicos y el diálogo con las comunidades. Estas permitirán ampliar la infraestructura vial, mejorar la conexión entre veredas y facilitar el transporte de productos agrícolas, así como el acceso a servicios esenciales como educación y salud.
Cada una de estas intervenciones tiene un impacto directo en la vida de los habitantes: menos tiempo en los desplazamientos, menor riesgo por deslizamientos, mejores condiciones para estudiantes y mayores oportunidades para los productores del campo. Así, Rionegro avanza hacia un modelo donde la infraestructura no solo conecta territorios, sino que promueve el bienestar y la equidad.























































