En cada flor que sale de Antioquia hacia mercados internacionales hay una historia de trabajo, especialmente de mujeres que sostienen el campo. Durante la temporada del Día de la Madre, el sector floricultor vive uno de sus momentos más importantes, impulsado por el Plan Pétalo, una estrategia logística que garantiza que las flores lleguen a tiempo a sus destinos.
Este modelo, liderado por Asocolflores, no solo asegura la eficiencia del comercio exterior, sino que también impacta directamente en la calidad de vida de miles de familias. En el departamento, cerca de 54.000 empleos dependen de la floricultura, y el 60% de los puestos directos son ocupados por mujeres, muchas de ellas cabeza de hogar.
“Como mujer y madre que hoy tiene la responsabilidad de liderar este gremio, veo en esta celebración la culminación de un esfuerzo extraordinario que trasciende las cifras…”, expresó Laura Valdivieso, Directora Nacional de la entidad.
El impacto se siente con fuerza en municipios del Oriente Antioqueño como Rionegro, La Ceja, El Carmen de Viboral, Marinilla y El Retiro, donde se concentra gran parte de la producción.
Allí, especies como la hortensia, el crisantemo y el pompón no solo representan exportaciones, sino también sustento y desarrollo. La logística para movilizarlas implica un engranaje complejo: más de 150 vehículos diarios, envíos aéreos y marítimos, y una coordinación que integra múltiples actores.
Gracias a este esfuerzo, entre el 15% y el 18% de las exportaciones anuales del sector se movilizan en esta temporada, consolidando a Antioquia como referente internacional en floricultura.
Más allá de los números, el Plan Pétalo refleja cómo el trabajo articulado puede transformar territorios, generar empleo formal y abrir oportunidades, especialmente para las mujeres rurales.
























































