
En la vereda La Mosquita, en Rionegro, el sonido del balón vuelve a sentirse con fuerza. La comunidad celebra la renovación de su placa polideportiva, un espacio que hoy luce transformado gracias a la unión entre la Alcaldía, el Instituto Municipal de Educación Física, Deporte y Recreación de Rionegro, la Fundación Pintuco y el trabajo comprometido de voluntarios.
La intervención no solo mejoró la infraestructura, sino que devolvió vida a un lugar clave para el encuentro comunitario. El nuevo piso con acabado epóxico, la pintura renovada y la recuperación de elementos como arcos, mallas y luminarias permiten hoy que niños, jóvenes y adultos disfruten de un escenario digno para el deporte y la convivencia.
Desde la Alcaldía manifestaron que, más allá de la obra física, el proyecto representa un ejemplo de cómo la articulación entre sectores puede generar cambios reales en los territorios. Aquí, cada aporte , desde la gestión institucional hasta la mano de obra, fue fundamental para lograr un resultado que beneficia a toda la comunidad.
La cancha, además, tiene un alcance que va más allá de la vereda: habitantes de zonas cercanas, incluso del municipio de Guarne, podrán hacer uso de este espacio que hoy se consolida como punto de integración regional.
Para quienes viven en La Mosquita, esta renovación significa más que una obra: es un lugar para compartir, para hacer deporte y para seguir construyendo comunidad.





















































