A través de una carta enviada a diferentes entidades entes y medios de comunicación, Juan Pablo, el joven que la semana pasada por una mala decisión le disparó con un arma traumática a un ave negra o gallinazo, manifestó que se encuentra muy arrepentido por lo que hizo, por su actuar, por el daño causado y por todo lo que se le vino encima a él y a su familia.
«Quiero expresar mis disculpas públicas a todas las entidades gubernamentales, alcaldía de Rionegro, Cornare, Policía Ambiental, entidades ambientales, a la institución educativa a la cual pertenezco, a mis padres y familiares, compañeros de estudio, amigos, vecinos, a todos los habitantes de Rionegro y a la comunidad en general, a Colombia y a la naturaleza misma, que hayan sido afectados ante el lamentable suceso ocurrido en horas de la tarde del día 27 de mayo, cuando por una mala decisión de mi parte se desataron consecuencias que he tenido que asumir y de las cuales hoy me encuentro muy arrepentido» dijo el joven.
Al narrar con sus propias palabras lo sucedido esa tarde, escribió: «Ese día en vista de que mis padres no se encontraban en casa, en medio del desocupe y producto del encierro en el que nos encontramos actualmente, se me hizo fácil tomar sin permiso ni autorización alguna una escopeta de balines y dispararla a un gallinazo que se encontraba posando en el techo de un vecino, mi intención era ahuyentar el ave, nunca fue el asesinar el animal, sin embargo el desenlace fue el que ya ustedes conocen; producto de mi inmadurez y el conjunto de emociones que surgieron en el momento que rayaron entre lo que considere gracioso y nervioso al mismo tiempo, realmente, nunca lo había hecho razón por la cual termine sumando decisiones erradas a mi acto, publique en mi estado de whatsapp el video, el cual no solo fue visto por mis padres quienes de manera inmediata llamaron mi atención y reprendieron ante tal situación y como era de esperarse tendría un castigo; adicionalmente alguien de mis contactos de celular descargo el video y terminó compartiéndolo con otras personas que a su vez lo compartieron por redes sociales y desencadeno el conocimiento público de mi error»
Dicha situación genero como es de esperarse desaprobación además el desencadenamiento de comentarios y publicaciones amenazantes, de las cuales soy objeto hoy con amenazas para mí y para la integridad de mi familia, ellos no son responsables de mis actos inmaduros y no deben ser juzgados sin conocimiento alguno.
«Hoy más que nunca entiendo que hay cosas que definitivamente aun siendo un adolescente no se deben de hacer, ni siquiera por asustar a ningún animal; quiero pedir disculpas por mi actuar inmaduro e incluso por mi mal manejo de las redes sociales, sin medir las consecuencias, creo que lo ocurrido pudo haber sido generado por mi encierro en esta cuarentena, y tanto tiempo que uno como joven en vez de aprovechar, lo desaprovecha pensando en cosas inútiles, pensando que por ser joven todo se hace más fácil, sin medir consecuencias, las que hoy me causan tristeza y arrepentimiento» agrega Juan Pablo.
El joven expresó que como es de conocimiento público las entidades competentes tomaron las medidas correspondientes y en nombre de sus padres y suyo propio están dispuestos a colaborar para subsanar los errores cometidos.
Como era de esperarse fue reprendido por sus padres, ellos le explicaron y comprendió la importancia de cuidar cualquier tipo de animal, y preservar el medio ambiente, además «del buen uso que debe hacerse de las redes sociales y las implicaciones y responsabilidades que llevan cada uno de las decisiones que tomo, entre otros; quiero que sepan que ustedes pueden averiguar con la comunidad del barrio donde vivo hace más de 5 años por mi comportamiento, y también averiguar por mi familia, ellos pueden dar fe de quienes somos nosotros» pide en su comunicación.
«Quiero que entiendan que ni mi familia ni yo, somos una amenaza para la sociedad, solo cometí un error, siendo un joven que no pensó en las consecuencias de lo que estaba haciendo, tome las cosas de manera apresurada y desmedida, mi intención repito nunca fue nada distinto al de ahuyentar el ave sino no lo habría hecho, pero hoy me quedo totalmente aprendida la lección, me comprometo a ser un mejor ser humano y garantizo que no volverá a ocurrir un hecho similar de mi parte y me declaro a partir del momento promotor del cuidado y conservador del medio ambiente».
Para finalizar, el joven Juan Pablo reiteró en nombre propio y en el de sus padres disculpas por tan lamentable hecho, «claramente no fueron medidas las consecuencias de mis actos, sin embargo y efectivamente será de aprendizaje y referente para que sucesos similares no vuelvan a repetirse».
A pesar de todo lo sucedido, la familia de este muchacho se encuentra preocupada por las amenazas que han estado recibiendo no sólo en redes sociales, sino incluso en su propia vivienda, donde han encontrado mensajes anónimos de alto calibre, por lo que hacemos un llamado a la cordura y que sean las autoridades pertinentes, las que tomen las cartas sobre este tema.












































