La 69ª Feria de Manizales fue el escenario donde la improvisación, el ingenio y la perseverancia tuvieron un protagonista indiscutible. En el parque Ernesto Gutiérrez, durante la gran final de la versión 46 del Festival Nacional de la Trova, el trovador antioqueño Edwin Alzate, “Neruda”, se coronó como el nuevo Rey Nacional de la Trova, consolidando un proceso artístico y pedagógico construido durante más de una década.
El certamen reunió a reconocidos exponentes del arte de la improvisación, como Cosquillas, Pirolo, Pulga —Rey Nacional 2025—, Nereidas, Ventarrón, Alacrán y Racumín, quienes enfrentaron exigentes retos evaluados por el jurado en aspectos como creatividad, ingenio, rima, dialogicidad, contundencia y capacidad de improvisación. Tras varias rondas de alto nivel, “Neruda” obtuvo los mayores puntajes y se quedó con el máximo galardón del festival.
Más allá del triunfo artístico, la victoria de Edwin Alzate representa una historia de vida marcada por la resiliencia. El trovador en sus redes sociales publicó un emotivo mensaje donde contó cómo fue su proceso: oriundo de Marinilla, recordó que creció en un entorno humilde, donde desde niño trabajó cuidando carros y vendiendo cigarrillos y empanadas en las calles y cantinas de su municipio. Fue precisamente en esos espacios donde descubrió, por primera vez, la magia de la trova y la improvisación, una experiencia que despertó el sueño que hoy se materializa.
Agregó que su proceso formal inició en 2009, bajo la orientación de Orlando Velásquez, entonces director de la Asociación de Trovadores Colombianos (ASTROCOL), quien le brindó las bases artísticas y pedagógicas que más tarde le permitirían convertirse en docente y formador de nuevas generaciones. A lo largo del camino, enfrentó dificultades personales y contextos adversos, incluso situaciones políticas que lo obligaron a replantear su rumbo, sin abandonar nunca el arte ni la disciplina.
Gracias a los logros obtenidos en la trova, Edwin Alzate logró culminar su formación profesional y hoy es abogado especialista, al tiempo que dirige procesos consolidados de enseñanza. Su escuela ha obtenido 10 títulos nacionales infantiles, reafirmando el impacto de su labor pedagógica y cultural en el Oriente Antioqueño.
Tras recibir el trofeo, el nuevo Rey Nacional expresó que despertar en Manizales con el galardón “que siempre soñó tener” es la confirmación de que los sueños pueden alcanzarse, incluso cuando se parte de condiciones difíciles. En sus palabras, agradeció el respaldo institucional de la Alcaldía de El Carmen de Viboral, el Instituto de Cultura de El Carmen de Viboral y la Alcaldía de El Peñol, así como el apoyo de Leidy Johana Mejía González y Diego W. Calabazo, quienes lo invitaron a participar en el festival.
También destacó el acompañamiento de su familia, de su esposa Mavel Cristina Jaramillo, de las escuelas de trova y de todas las personas que creen en el poder transformador del arte. Su mensaje final fue una invitación a no renunciar a los sueños y a creer que, a través de la cultura, es posible cambiar la propia historia y la de quienes nos rodean.























































