Tan solo el domingo, veíamos al Papa Francisco dar la bendición de Pascua, unas breves palabras, algo pausado y agotado, pero aún así salió en el papamóvil a dar su vuelta por la Plaza de San Pedro, para saludar y recibir los mensajes de todos los feligreses.
La reacción de todos los que veían este domingo de Resurrección al Papa, era de admirar a un hombre de 88 años, que pese a estar pasando por complicaciones de salud por una neumonía bilateral y de estar más de cinco semanas hospitalizado, daba todo con el fin de poder compartir y acompañar a su comunidad religiosa.
La triste noticia se conoció en la madrugada de ayer lunes, cuando los medios comenzaron a dar diversos informes del deceso del Papa Francisco, algo a lo que no se daba credibilidad, pues aunque un día antes se veía muy agotado, no se pensaba que esas bendiciones que entregaba en la Plaza de San Pedro, eran su despedida de este mundo.
Jorge Mario Bergoglio, el Papa 266 de la Iglesia católica, argentino, primer Papa Americano, marcó un hito en la historia de los Vicarios de Cristo, pues su estilo, su carisma, su labor social y pastoral, su entrega a las causas nobles, quien entendía y hablaba de todo, su renuncia a los lujos y a las excentricidades, fueron clave, ganarse el cariño y el amor no solo de los católicos, sino del mundo entero, quien vio que este hombre, el Sumo Pontífice, no era igual a los anteriores, era un hombre, era un Papa de todos y para todos.
Bergoglio nació un 17 de diciembre de 1936 en Buenos Aires Argentina, un sacerdote Jesuita, ordenado en 1969, fue Obispo titular de Auca y auxiliar de Buenos Aires, en 1998 fue nombrado Arzobispo de Buenos Aires, y el Papa Juan Pablo II lo nombró Cardenal en el 2001. Fue elegido Sumo Pontífice el 13 de marzo de 2013.
El Papa Francisco realizó su viaje apostólico a Colombia del 6 al 10 de septiembre de 2017, visitando Bogotá, Medellín, Villavicencio y Cartagena de Indias., siendo la tercera visita papal a Colombia, luego de las de Pablo VI en 1968 y de Juan Pablo II en 1986.
Sus Exequias y los cambios en el protocolo
El Papa Francisco había propuesto algunos cambios en el protocolo de la celebración de las exequias del Obispo de Roma, donde quería simplificar y adaptar algunos ritos para que las celebraciones expresaran mejor la fe de la Iglesia en Cristo resucitado.
Entre algunas de estas, están:
- Será velado como cualquier hijo de la Iglesia, ya no se tendrán por ejemplo, tres ataúdes y el féretro será expuesto sin elevarlo en un catafalco.
- Su cuerpo fue colocado en un féretro a las 8:00 de la noche (hora local) en la capilla de su residencia de Santa Marta, en el Vaticano, donde vivía desde su elección.
- El cuerpo del papa fue colocado en un ataúd de zinc, que a su vez fue puesto adentro de un ataúd de madera. Anteriormente era colocado en un ataúd de ciprés, después en otro de plomo y, finalmente, un tercero de roble u otra madera.
- Lo tradicional en estos casos, era que el ataúd del Papa era llevado primero al Palacio Apostólico, la residencia oficial del pontífice; ahora su féretro irá directamente a la Basílica Vaticana y mañana miércoles será trasladado a San Pedro.
- Una vez en la basílica, su cuerpo se expondrá directamente en el féretro y ya no en un féretro alto y según lo establece el Cæremoniale Episcoporum para las exequias de los obispos diocesanos, durante su exposición no se colocará el báculo papal junto al féretro.
- El Papa había manifestado que hacer dos velatorios le parecía excesivo y había propuesto que se hiciera uno solo ya en el ataúd, además pidió no ser enterrado en la Basílica de San Pedro, sino en Santa María Mayor, un antiguo santuario mariano, donde siempre se detenía a rezar al inicio y al final de cada viaje apostólico
- Uno de sus últimos pedidos fue que su tumba estuviera en la tierra, simple, sin decoración particular y con la única inscripción: «Franciscus».
- El Vaticano confirmó que el funeral del Papa Francisco se celebrará el sábado 26 a las 10:00 a.m. hora de Italia, en la plaza de San Pedro.























































