Un elemento que nos une a los que estamos de acuerdo con el SÍ para el Área Metropolitana del Valle de San Nicolás y los que están con el NO, para este tipo de asociaciones, es la urgencia de integrarnos como región, y es bastante importante tomar partido o posición frente a este tipo de acciones que son democráticas y participativas; sin embargo, hay que hacer varias apreciaciones con respecto a temas que nos distancian:
Por: Raúl Vélez Tamayo, MG, Politólogo. Docente
Con respecto al tema relacionado con el MEDIO AMBIENTE, que ha sido bandera de los que se oponen al Área Metropolitana, es importante aclarar que existen las corporaciones autónomas regionales que tienen la responsabilidad de proteger el medio ambiente, esto no lo digo yo, lo dice la ley. Un Área Metropolitana como la del Oriente (Valle de San Nicolás) no tendría esa función, que se requiere un millón de habitantes urbanos para que pueda tener esta función, limitándose solamente a nivel urbano, la ruralidad (que es mayoría en la región) sigue siendo resorte de CORNARE y la entidad responsable de las licencias ambientales.
Un tema que se relaciona con el asunto intimidantemente interior, pero que tiene implicaciones directas en la economía regional, que es lo referido a la extracción legal de minerales para la construcción; el tema de extracción minera para materiales de construcción sigue siendo responsable de las respectivas superintendencias y colegiaturas que deben velar por la protección de nuestro medio ambiente. Entre tanto, la experiencia de las cementeras en el Oriente es exitosas, coadyuvan a los municipios al desarrollo, la ejecución de obra y temas sociales, sin contar el aporte al empleo de los habitantes del Territorio.
Con respecto al poder excesivo en Rionegro, todos reconocemos en esta ciudad como el centro del Oriente Antioqueño, así no exista el Área Metropolitana del Valle de San Nicolás, seguirá siendo protagónico para el acceso a servicios complejos que no hay en los municipios donde no se tiene. Muchos orientales pagamos servicios como educación, salud, recreación y servicios financieros en Santiago de Armas de Rionegro. Es así, como el Área Metropolitana, controla y le da horizontalidad al desarrollo, todos los alcaldes tienen asiento en la junta metropolitana y tienen voz y voto en las decisiones de la entidad.
Además, cualquier institución pública requiere ser administrada, para Max Weber, sociólogo Alemán, lo llamó «Burocracia», y fortalecidos por el filósofo Marxista Greco -Francés, Nicos Poutlanzas: es un aparato para el ejercicio del poder público (base del Estado). Entonces pierde fuerza la postura de «más burocracia», porque el estado necesita funcionarios aptos: burócratas.
El nuevo fenómeno social y urbano, que refiere al exceso de sobre poblamiento y gentrificación, justamente por eso se necesita una entidad que evite este fenómeno, los municipios no tienen respaldo en ninguna instancia pública o judicial para controlar fenómenos tan invasivos como la gentrificación, por eso el fenómeno de la copropiedad de terrenos que lo dividen de manera desordenada, parten las fincas productivas y se convierten en casas de recreo. ¿Qué puede hacer un secretario de planeación de un municipio para controlar eso? ¿A qué entidad pueden ir a que los oriente en este tipo de fenómenos? La respuesta a estas inquietudes está en las Áreas Metropolitanas, que tienen como función esencial ser rectora en planificación territorial, es un respaldo para la planificación con pertinencia y objetividad de la zona rural.
El mito de la eliminación de la figura campesina, es una visión equivocada, porque creemos que un Área Metropolitana es exclusivamente urbana, es muy mínima, porque, insisto, ayuda a ordenar temas comunes de los municipios como la seguridad, los equipamientos públicos, el agua, las organizaciones de base cómo JAC y Acueductos Veredales. El Oriente Antioqueño no es Medellín (Valle de Aburrá), el Oriente tiene su propia dinámica, su propia capacidad de pensarse con pertinencia.
Es importante referir, como antecedente, como caso exitoso CORNARE, que surgió de un movimiento social, y ahora es, sin miedo al error, la Corporación Autónoma Regional – CAR más eficiente y responsable del país.
Tienen todo el derecho al NO, pero negarse a la opción de una institución que puede dar crecimiento, desarrollo, justicia territorial, sería un tema que la Historia lo va a reclamar. Gracias por leerme hasta aquí…





















































