Caminar el territorio también es una forma de volver a él. En El Carmen de Viboral, más de 70 personas se reunieron para recorrer el Mirador de La Florida, en una jornada que fue mucho más que una caminata: fue un encuentro con la naturaleza, la identidad y la vida rural.
La actividad, hace parte de una estrategia que busca que los propios habitantes redescubran su municipio. La apuesta es clara: fortalecer el “turismo endógeno”, una invitación a que los carmelitanos se apropien de su territorio y reconozcan su riqueza natural.
“Queremos que la gente conozca, ame y valore lo que tiene”, expresó Marcela Ramírez Cardona, al destacar que esta visión se construye desde la participación y el sentido de pertenencia.
Durante el recorrido, no solo hubo espacio para el deporte y el disfrute del paisaje. También se generaron oportunidades para la economía local: campesinos de la zona ofrecieron sus productos, conectando directamente con los visitantes y fortaleciendo el comercio rural.
Esta experiencia se suma a otras caminatas que han tenido buena acogida en el municipio, como la del Cerro de las Tres Cruces y la Caminata de la Fe. Todas ellas hacen parte de una visión más amplia que integra cultura, naturaleza y desarrollo.
Para Julián Londoño, este enfoque permite entender el territorio más allá de su tradición artesanal: “Hablar de El Carmen es hablar de su patrimonio natural y de la riqueza de su ruralidad”.
Con proyectos como el Mirador de La Florida, el ecosendero, la futura Estación de Monitoreo Ambiental y el Jardín Botánico, el municipio sigue trazando un camino donde el turismo no solo atrae visitantes, sino que fortalece la identidad de quienes lo habitan.





















































