La Asamblea Departamental de Antioquia clausuró el 30 de septiembre el tercer periodo de sesiones extraordinarias y, al día siguiente, instaló un nuevo periodo de sesiones ordinarias de 2026, con una agenda que combinará el estudio de proyectos de ordenanza, el ejercicio del control político y el desplazamiento de la corporación a diferentes territorios del departamento.
La entidad gubernamental describió que durante el periodo extraordinario, los diputados avanzaron en el estudio de los Proyectos de Ordenanza 28, 29 y 30, relacionados con vigencias futuras y modificaciones al presupuesto general del departamento, con el propósito de garantizar la continuidad de obras e inversiones en las diferentes subregiones de Antioquia. A esta agenda se sumó el Proyecto de Ordenanza 25, relacionado con la Política Pública Nacional para los Veteranos de la Fuerza Pública.
El ejercicio de control político también ocupó buena parte de las sesiones. La corporación realizó seguimiento a diferentes dependencias de la Administración Departamental y abordó asuntos relacionados con la respuesta institucional frente al sismo ocurrido el 10 de agosto, la crisis de conectividad en San Juan de Urabá, la situación del sistema hospitalario, la seguridad vial y las condiciones del corredor Marinilla–El Peñol–Guatapé–San Rafael.
Agregaron que, durante este periodo, también fueron analizados temas como el Ecoparque Turístico Volcán de Lodo de Arboletes, la electrificación urbana y rural y el fortalecimiento de la educación superior a través de la Estampilla Pro-Desarrollo de la Institución Universitaria de Envigado.
Al hacer un balance de este periodo, el presidente de la Asamblea Departamental de Antioquia, Juan Carlos Palacio Fernández, destacó los avances alcanzados y planteó los retos que continuarán en la agenda de la corporación: “Cerramos el periodo extraordinario con la satisfacción de haber avanzado en asuntos fundamentales para Antioquia, pero también con la certeza de que los retos continúan. Hoy instalamos un nuevo periodo de sesiones ordinarias en el que seguiremos ejerciendo control político, tomando decisiones y llevando la Asamblea a los territorios para escuchar de primera mano a nuestras comunidades. Nuestra misión superior siempre será trabajar por el bienestar de los antioqueños y por el desarrollo de cada una de nuestras subregiones”.
Con la instalación de las nuevas sesiones ordinarias, la corporación tiene previsto abordar el Proyecto de Ordenanza 37 y hacer seguimiento a las finanzas correspondientes al Plan de Desarrollo 2024-2027. La agenda también contempla la evaluación del sector salud y de la infraestructura sanitaria del departamento, con especial atención a la implementación de los Equipos Básicos de Salud.
Uno de los componentes de este nuevo periodo será la presencia de la Asamblea en los territorios. La corporación tiene programadas jornadas en Andes, Frontino, El Retiro y Yarumal, espacios en los que se espera conocer directamente las necesidades de las comunidades y abordar asuntos relacionados con infraestructura, salud, educación, seguridad y productividad.
El cierre de la vigencia también estará marcado por la discusión del presupuesto departamental para 2027. La Asamblea adelantará el debate y la aprobación de esta herramienta de planificación y destinación de los recursos públicos para el próximo año.
De esta manera, la corporación inicia una nueva etapa de trabajo en la que combinará el análisis de las finanzas y proyectos departamentales con el seguimiento a las políticas públicas y las problemáticas de las subregiones. La agenda territorial será, además, uno de los mecanismos para acercar las discusiones de la Asamblea a las comunidades y recoger de primera mano sus necesidades.





















































