A través del grupo significativo de ciudadanos “Fuerza viva por Sonsón», Adriana Patiño Hernández espera contar con el aval de la comunidad para ser candidata a la Alcaldía de este municipio de la subregión Páramos del Oriente Antioqueño, argumentando que fue la misma comunidad la que la animó para emprender este proceso. Así lo informó a través del programa de radio Contacto Regional de RCN Rionegro.
Adriana Patiño es nacida en Sonsón, criada en una vereda que se llama Tasajo, de familia campesina, es Administradora de Empresas Agropecuarias, conoce de primera mano a la comunidad por el trabajo social que ha adelantado desde su profesión y por eso piensa que desde la Alcaldía va a seguir fortaleciendo la ruralidad y todo lo que se relaciona con emprendimiento y fortalecimiento empresarial y turístico.
Al referirse a las necesidades que plantea la comunidad de Sonsón, la aspirante a la Alcaldía señala que hay unas necesidades que son básicas como vivienda, salud, educación, las cuales hay que atender, pero en lo que se relaciona con el turismo y particularmente con el Páramo de Sonsón, le preocupa que la frontera agrícola se está extendiendo y ya ocupa parte de esta reserva, a pesar de ser un área protegida, de manera que hay que hacer un trabajo importante con conjunto con Cornare para conservarla.
Otro tema que preocupa a la precandidata es la inseguridad y los homicidios, que se incrementaron mucho el año pasado y al respecto anuncia que hay que hacer un trabajo grande con los niños y los jóvenes para prevenir la drogadicción y al mismo tiempo fortalecer el emprendimiento turístico y empresarial en los muchachos.
Con respecto al proceso de conseguir firmas para avalar su candidatura, la aspirante recuerda que el potencial de votantes en el municipio de Sonsón está cercano a los 28.000 y necesitan mínimo el 20% de firmas para avalar la candidatura, que serían unas 6.000 firmas y en eso están trabajando en todos los sectores, incluyendo los corregimientos que están localizados en el Magdalena Medio, que son San Miguel, Jerusalén y La Danta.












































