A un mes del terremoto que generó afectaciones en distintos departamentos del país, Antioquia mantiene desplegada una estrategia de recuperación en 96 municipios. El balance consolidado por los consejos municipales de gestión del riesgo registra 8.812 viviendas afectadas, 190 de ellas completamente colapsadas, además de daños en infraestructura educativa, hospitalaria, vial, religiosa y de servicios públicos.
La directora del Dagran, Vanessa Paredes Zúñiga, explicó que la atención ha pasado por diferentes frentes y que la información reportada por los municipios permitió establecer las prioridades de intervención.
“Desde la Gobernación con todas sus dependencias y entes descentralizados como la Empresa de Vivienda de Antioquia – VIVA y el Instituto de Cultura y Patrimonio de Antioquia, continuamos en la atención de la emergencia. Hemos consolidado la información; entregamos ayudas humanitarias en los municipios que lo solicitaron como fue Caramanta, Betania, Salgar, Santa Barbara y Chigorodó; hemos verificado las afectaciones en territorio, realizamos visitas técnicas en 44 municipios priorizados. La Gobernación aprobó la declaratoria de calamidad pública y cuenta con un Plan de Acción Específico para la Respuesta superior a $38.000 millones, para atender los distintos frentes de la emergencia y la recuperación”, señaló.
En vivienda, uno de los principales avances se concentra en el Banco Virtual de Materiales de VIVA, mediante el cual 1.200 familias de 17 municipios están siendo atendidas. De este grupo, 737 ya tienen materiales y adelantan las reparaciones con apoyo de los municipios en mano de obra, mientras 107 están en proceso de recibo y 288 tienen programada la entrega.
La Gobernación ha enviado más de 1.800 toneladas de materiales. Andes es el municipio con más familias atendidas, con 186 hogares, seguido de Caramanta con 129 y Valparaíso con 83.
La etapa de reconstrucción de viviendas que tuvieron pérdida total también comenzó. En Ciudad Bolívar se inició la construcción de las primeras 10 viviendas rurales que colapsaron por el sismo, como parte de un plan piloto de VIVA con las administraciones municipales y el sector privado.
La primera vivienda se levanta en la vereda Alto de los Jaramillos, una de las zonas más afectadas. Paralelamente, el Comité Departamental de Cafeteros se sumó a la recuperación mediante una alianza para reconstruir 39 viviendas cafeteras afectadas.
El impacto de la emergencia también se refleja en otros sectores. Una persona falleció en Támesis y 33 resultaron heridas. Además, 76 escenarios religiosos, 31 sedes de alcaldías y 150 equipamientos, entre casas de la cultura, establecimientos comerciales, estaciones de bomberos, escenarios deportivos, estaciones de Policía, cementerios, bibliotecas, hoteles y centros carcelarios, presentaron algún tipo de afectación.
En educación, las visitas de verificación realizadas en las nueve subregiones permitieron establecer que 481 sedes requieren intervenciones. No obstante, la Gobernación informó que desde la ocurrencia del sismo no se ha registrado desescolarización asociada a esta emergencia.
Los sistemas de agua también han requerido atención. A través del Plan Departamental de Agua se realizó acompañamiento técnico a Amagá, Andes, Abejorral y Maceo, mientras se mantiene seguimiento a reportes de Tarso, Frontino y Peque. Amagá recibió recursos de la Bolsa de Materiales para reparar su acueducto urbano y Andes obtuvo recursos para intervenir el acueducto rural de Tapartó y el sector La Lejía.
En salud, se destinarán $4.095 millones para mejorar la infraestructura de hospitales y puestos de salud afectados. Los recursos llegarán a instituciones de Andes, Angelópolis, Jardín, Montebello, Pueblorrico, Tarso, Támesis y Valparaíso, en el Suroeste; Cañasgordas, Copacabana y Sopetrán, en Occidente; La Estrella, Caldas y Medellín, en el Valle de Aburrá; Nariño, en Oriente; Remedios, en Nordeste; y San Pedro de Urabá, en Urabá.
La selección de estas instituciones se realizó a partir de evaluaciones técnicas de sus condiciones, con participación de profesionales de ingeniería civil, arquitectura e ingeniería biomédica.
En las vías, la Secretaría de Infraestructura continúa monitoreando los corredores bajo responsabilidad del Departamento. De los 16 corredores que registraron afectaciones después del sismo, todos fueron atendidos y permanecen habilitados. Ninguno llegó a presentar cierre.
Mientras continúa la recuperación, la Gobernación mantiene activa la atención en los diferentes sectores afectados, con una estrategia que combina ayudas humanitarias, entrega de materiales, reconstrucción de viviendas y recuperación de infraestructura para avanzar hacia el restablecimiento de las comunidades afectadas.

























































