El SENA dio un nuevo impulso al desarrollo del Oriente Antioqueño con la puesta en funcionamiento de dos ambientes especializados de aprendizaje en Guatapé y Marinilla, además de la certificación de 133 personas que culminaron procesos de formación complementaria en distintas áreas productivas. La iniciativa busca fortalecer el talento humano y generar mayores oportunidades para las comunidades, de acuerdo con las necesidades económicas y ambientales de la región.
En Guatapé fue inaugurada el Aula No Convencional de Silvicultura, un espacio diseñado para fortalecer el Proyecto Integrador Subregional Nodo Embalses y ampliar la formación práctica en conservación forestal, manejo sostenible de los recursos naturales y producción agropecuaria con enfoque ambiental.
«Este ambiente no convencional de formación permitirá que campesinos y campesinas fortalezcan sus conocimientos en bioinsumos, agroecología y agricultura de precisión, con el propósito de recuperar y fortalecer la vocación agropecuaria de un municipio que, tradicionalmente, ha sido reconocido exclusivamente por el turismo», manifestó Alejandro Restrepo, asesor de Paz.
En Marinilla, el SENA entregó el Aula No Convencional Ambiental, vinculada al Nodo Altiplano, dotada con equipos especializados para procesos cerámicos y de gestión ambiental, entre ellos hornos eléctricos, un torno, placas refractarias, termocuplas y pirómetros digitales. La infraestructura permitirá fortalecer la formación técnica y ampliar las oportunidades de aprendizaje para habitantes de esta subregión.
La subdirectora regional del SENA en Antioquia, Erika Pineda, destacó que estas inversiones hacen parte de un proceso de consolidación de los proyectos integradores que se desarrollan en el Oriente. «Seguimos consolidando el Proyecto Integrador Subregional Nodo Embalses con inversiones que transforman el territorio. Entregamos equipos por más de $170.000.000 para la Escuela de Cerámica, certificamos a 130 personas y fortalecemos la formación con proyectos estratégicos para el campo», indicó.
Como parte de la jornada, la entidad certificó a 133 personas en programas relacionados con turismo, cerámica, construcción, emprendimiento, bioabonos y muestreo de arcillas, fortaleciendo competencias que responden a las vocaciones productivas de la región y a las necesidades del mercado laboral.
La estrategia de Proyectos Integradores Subregionales representa una de las principales apuestas del SENA para conectar la formación con el desarrollo local. A través de estos nodos, la entidad promueve procesos de innovación, investigación aplicada y capacitación especializada que permiten aprovechar el potencial productivo de cada territorio y fortalecer sectores estratégicos como la agroindustria, la gestión ambiental, el turismo y la economía rural.
Con estas acciones, el SENA continúa acercando la formación técnica y tecnológica a las comunidades del Oriente Antioqueño, consolidando espacios de aprendizaje que buscan generar empleo, fortalecer el emprendimiento y contribuir al crecimiento sostenible de una región que se ha convertido en uno de los principales motores económicos de Antioquia.




















































