Venezuela ha vivido horas de angustia tras el devastador doble terremoto que sacudió el país la tarde del 24 de junio. Dos movimientos telúricos de magnitud 7,2 y 7,5 ocurrieron con apenas 39 segundos de diferencia en la región centro-norte del país, generando una de las emergencias sísmicas más graves registradas en territorio venezolano durante las últimas décadas.
Según la información oficial divulgada por la presidenta interina Delcy Rodríguez, el saldo preliminar asciende a por lo menos 164 personas fallecidas y cerca de mil heridos, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate entre estructuras colapsadas. Los organismos internacionales advierten que la cifra podría aumentar significativamente debido a la magnitud del desastre y a la cantidad de personas que permanecen desaparecidas.
Comunicaron que las mayores afectaciones se concentraron en Caracas, La Guaira, Catia La Mar, Caraballeda y varios sectores de los estados Miranda, Aragua, Carabobo, Falcón, Lara y Mérida. Decenas de edificios residenciales y comerciales sufrieron daños severos o colapsaron completamente. También se reportaron afectaciones en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, estaciones del metro, redes ferroviarias y servicios básicos como energía, agua y gas.
Ante la emergencia, el Gobierno venezolano declaró el estado de emergencia nacional y movilizó organismos de socorro, fuerzas militares y equipos especializados para atender a los damnificados. Las autoridades han registrado más de veinte réplicas desde el evento principal, por lo que mantienen el llamado a evitar edificaciones con posibles daños estructurales.
La tragedia ha generado una ola de solidaridad internacional. Gobiernos como los de México, España, Francia, Brasil y Estados Unidos expresaron su apoyo y ofrecieron asistencia humanitaria y equipos de rescate. Por su parte, el líder opositor Edmundo González Urrutia manifestó que Venezuela necesitará respaldo internacional para enfrentar la magnitud de la emergencia y atender a las miles de familias afectadas.
Desde Colombia, la Cancillería expresó su solidaridad con el pueblo venezolano y anunció la disponibilidad de equipos especializados de búsqueda y rescate en caso de que sean requeridos por las autoridades del vecino país. El ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez Suárez, aseguró que las Fuerzas Militares, la Policía Nacional y la Defensa Civil están preparadas para apoyar las labores humanitarias y el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, anunció el envío de ayuda humanitaria para atender a las comunidades afectadas.
Especialistas señalan que este episodio sísmico podría convertirse en uno de los más destructivos registrados en el norte de Venezuela desde comienzos del siglo XX, debido a la intensidad de los movimientos y a la alta concentración poblacional de las zonas afectadas.
Noticia en desarrollo.
@orientese..co Emergencia nacional en Venezuela tras devastadores sismos de magnitud 7,2 y 7,5 Más información: ORIENTESE.co
















































