
En tiempos donde la educación enfrenta desafíos que van más allá de las aulas, Rionegro decidió mirar hacia el núcleo más importante de la formación: la familia. Con ese propósito, el municipio realizó su primera Escuela Municipal de Padres, un encuentro que convocó a más de 500 acudientes de 17 instituciones educativas oficiales.
La jornada no solo fue un espacio académico, sino también un escenario de reflexión colectiva sobre el papel de los padres en la crianza y formación de sus hijos. La estrategia, impulsada por la Secretaría de Educación junto al programa CreeSiendo, busca reconstruir el puente entre el hogar y la escuela, clave para el desarrollo integral de niños, niñas y adolescentes.
Uno de los momentos más destacados fue la intervención del conferencista Alberto Linero, quien con un mensaje directo invitó a los asistentes a asumir con mayor compromiso su rol como formadores. “La educación no empieza en el colegio, empieza en casa”, expresó, generando una reflexión profunda entre los asistentes.
La iniciativa también innovó en sus formatos, adaptándose a las realidades de las familias para garantizar una mayor participación, lo que se reflejó en la alta asistencia.
Este tipo de espacios hacen parte de la visión de Rionegro como una ciudad que construye bienestar desde sus bases sociales, donde la educación no es responsabilidad exclusiva de las instituciones, sino un proceso compartido.
Más que una jornada puntual, la Escuela Municipal de Padres se proyecta como una estrategia continua que busca fortalecer los lazos familiares, mejorar la comunicación en el hogar y aportar a la formación de nuevas generaciones con mayores herramientas emocionales y sociales.

















































