El sonido de las herramientas y el aroma de la madera volvieron a ser protagonistas en Rionegro durante la conmemoración del Día del Carpintero, una jornada que reunió a la comunidad en la tradicional Calle de la Madera para rendir homenaje a quienes han hecho de este oficio una herencia viva.
El evento, organizado por la Alcaldía de Rionegro a través de la Secretaría de Cultura, no solo fue un espacio de celebración, sino también de reconocimiento al trabajo de carpinteros y talladores que, con sus manos, han construido parte de la identidad del municipio.
La programación incluyó actividades culturales como la exposición “Umbrales del Tiempo”, presentaciones musicales, comparsas y un acto de reconocimiento a maestros del oficio, quienes fueron exaltados por su trayectoria y su compromiso con la preservación de esta tradición.
En medio de la jornada, una historia captó la atención de los asistentes: la de Jorge Iván Oquendo, maestro tallador con más de 38 años de experiencia, quien aprendió el oficio de su padre y hoy continúa transmitiendo ese conocimiento.
Frente al público, Oquendo realizó un taller en vivo, mostrando cada detalle del proceso de talla en madera. “Mi papá me enseñó desde muy joven, combinando el estudio con el aprendizaje del oficio. Así fui desarrollando habilidades en el diseño y la talla”, relató, evidenciando cómo este arte también es una forma de vida.
La Calle de la Madera, escenario de este encuentro, representa mucho más que un punto comercial: es un símbolo de tradición, donde generaciones han encontrado en la carpintería una forma de sustento, emprendimiento y expresión cultural.
Con esta conmemoración, la Administración Municipal reafirma su apuesta por mantener vivas las tradiciones, reconociendo en el trabajo artesanal un pilar fundamental para el desarrollo cultural y social de Rionegro.























































