“Yo llegué al libro porque una vez estando en la UCI le dije a una de las enfermeras: Si me salvo voy a escribir un libro, y el libro narra por un lado mi accidente, todo lo que viví y todo lo que enfrenté, pero también todo lo que aprendí y de lo que me valí para salir adelante“, son las primeras palabras de Dora Isabel Suárez, una valiente mujer, casada y Madre de dos niñas, líder del municipio de Marinilla, quien sufrió un accidente en su residencia al resultar quemada en un 70% de su cuerpo, al intentar encender una chimenea con etanol, un líquido altamente inflamable, el 25 de diciembre de 2018, cerca de las 10:00 de la noche, lo que le cambió la vida; no solo por las cicatrices que desde esa noche la acompañan en varias partes de su cuerpo, sino por las luchas internas que tuvo que batallar para no desistir.
Hablamos con ella, con esta valiente mujer, quien socializó su libro “El Fuego Conoce Mi Nombre”, con el cual relata la dura transición del dolor a la resiliencia, pretendiendo por un lado dar un mensaje de aliento y de esperanza para tanta gente que hoy en día viene sufriendo y que tal vez lo hace desde el silencio.
Cuenta Dora Isabel que en el libro encontrarán desde anécdotas de infancia y juventud hasta momentos difíciles del accidente, pero también muchos aprendizajes para la vida que sabe que a todos en algún momento les puede ser útil: “se van a sentir muy bien muy identificados porque es la vida cotidiana de una persona que ha vivido diferentes etapas de su vida pero que sin duda alguna, pues ese accidente fue de alguna manera un sello una marca personal“.

Recuerda Dora Isabel que ella estaba en su casa con su familia, “en el lugar donde se supone uno está a salvo y seguro en la sala de mi casa y de la manera más sencilla prendiendo una chimenea me prendí, y el diagnóstico fue 70% de quemaduras de segundo y tercer grado, con una probabilidad de vida del 10%. Mi esposo Edgar logró apagarme con una toalla, en la cual quedaron trozos de piel. Fui llevada inicialmente al Hospital de Marinilla donde me aplicaron morfina y luego fui trasladada al pabellón de quemados del Hospital San Vicente Fundación en Medellín“, narra con gran melancolía.
En este proceso tuvo fallas renales, sufrió de desnutrición, estuvo hospitalizada tres meses en una cama sin poderse parar, sin poderse valer por si misma y llegando a un límite de dolor y de sufrimiento de grandes proporciones.
Todo el proceso de producción del libro duró unos cuatro años, “empecé en el 2020, hubo momentos en los que lo suspendí, porque uno no tiene la misma motivación todo el tiempo para escribir, como todo en la vida pero lo culminé hace poco y sí me di cuenta que realmente era el tiempo adecuado para haberlo terminado porque este libro también me hizo leerme muchos otros libros, datearme, documentarme y tiene una muy buena estructura, entonces yo digo que fue el tiempo que necesitaba también para que saliera un muy buen libro“.
En la publicación se habla de la resiliencia que tuvo Dora Isabel con todo esto que la vida le puso de frente, manifiesta que “la verdad cuando a mí me pasó esta situación yo dije: “No yo con esto no puedo“, yo pensé que no tenía la fuerza interior y sé que a mucha gente le pasa lo mismo, todos sabemos que la gran mayoría de personas desconocemos la fuerza interior que llevamos dentro, pero sí comprendí que llevaba dentro de mi ese significado, ese valor de la resiliencia y no lo sabía, pero creo que muchas son las personas también que vienen librando batallas y que quizás tienen cosas más grandes con las que batallar, con las que lidiar y que también nos dan grandes lecciones de resiliencia de fortaleza y que vuelvo y repito uno no sabe que la tiene hasta que le toca“
Y es que esta actitud de Dora Isabel y esta resiliencia, es la mejor manera de decir que está firme y que sigue adelante a pesar del gran percance, “cuando tuve mi accidente, las campañas de donación de sangre, las campañas de oración, la solidaridad fue muy grande, y es ahí donde como sociedad tenemos que unirnos también para ayudarnos en los momentos difíciles, porque es que uno nunca sabe la vida donde lo va a poner a uno, y todos somos frágiles, la vida es impredecible, la vida es imperfecta, la vida es esa sumatoria de momentos bonitos, momentos duros, pero finalmente vamos adquiriendo esa firmeza, de la comprensión frente a muchas cosas, y vuelvo y lo repito, estoy firme, y con muchos aprendizajes“
Agregó además que: “Quienes lean el libro se van a dar cuenta justamente de eso, que la vida es eso, la vida es momentos bonitos, pero también momentos difíciles, y quizás esos momentos difíciles nos fortalecen, nos enseñan, algún día leía que el dolor es un gran maestro, y hoy lo digo, es la verdad, y así parezca algo como contradictorio, hoy veo mi accidente como un regalo, porque me llevó a replantearme muchas cosas como ser humano, que a veces el día a día y los afanes, no nos permiten comprender“,
Cuando uno está allá en esa cama, uno siente, ve el panorama muy oscuro, y de alguna manera cuando va alguien que vivió una situación similar, uno empieza también la mirada a cambiarle un poquito frente a la situación que uno está viviendo.
Hace una bonita reflexión y dice: “yo de las lecciones que aprendí es que hay que vivir el día a día, donde estemos, hagámoslo bien, disfrutémoslo, entonces pues ahora estoy en eso, finalmente el trabajo social se sigue haciendo, porque es algo que me nace, de hecho la prueba está en que parte de las ventas del libro van para apoyar pacientes quemados, y seguir uno siempre cumpliendo un propósito de vida, una misión, porque también para eso estamos en este mundo, entonces el servicio social sigue firme, y ejerciendo mi labor desde la Contraloría de Antioquia, y donde Dios y la gente me ubiquen, allá estaré, donde yo pueda ser útil allá estaré prestando el servicio con amor, con motivación, con mucha entrega“
En cuanto a su futuro laboral y político, dijo que “hemos ejercido la política y nos debemos a la gente, es donde la gente nos ponga, eso sí lo tengo muy claro, lo importante siempre es mantener nuestra esencia, ser ejemplo, coherencia, porque hoy en día la gente está ávida de líderes que sean motivo de inspiración, de ejemplo y que puedan llevar un mensaje con su propio actuar a la comunidad“.
El mensaje de vida de Dora Isabel
Dora es toda una historia de vida, de superación y de gran valor, ella dice que a veces así sintamos, que se nos han cerrado las puertas, que hemos tocado fondo, que ya no damos más, que nuestras fuerzas se han acabado, mientras exista vida… hay oportunidad de volver a resurgir, “Se levanta uno con más fuerza cuando logra salir de una situación compleja, yo le digo a la gente no renuncie, porque si yo hubiese renunciado a mi lucha, hoy no estuviera acá parada frente a todos ustedes, y no estuviera disfrutando de la oportunidad y de esa comprensión de que la vida es un regalo, un regalo que cuando menos piensa se nos va a acabar. Entonces por favor, no renuncien, no se desanimen, no desistan, que detrás de toda espera viene siempre una recompensa.
Sobre la venta del libro
A través de las redes sociales @disabel_sg, y en la línea 318 377 5586 se está vendiendo el libro, y además se puede encontrar en la librería del Licenciado en el Complex Llanogrande, local 59 en Rionegro, donde se pueden hacer envíos a todo el país y también en Compuoriente en Marinilla.
Parte de las ventas del libro “El Fuego Conoce Mi Nombre” serán destinados luego de sacar los gastos de producción para apoyar a pacientes quemados en Antioquia, de hecho del pabellón de quemados del Hospital San Vicente le han pedido hacer una campaña o algo similar para conseguir una máquina especial para personas que se queman el rostro.












































